Decenas de millones de euros pueden cambiar de manos por el examen de las entrañas de un animal. Así lo advierte Farhad Moshiri, el multimillonario británico de origen iraní propietario del Everton, cuya enorme experiencia para los negocios nada pudo hacer ante unas creencias ancestrales. Durante la última reunión de accionistas del club azul de Liverpool, tuvo que explicar por qué el equipo vendió a su delantero estrella Romelu Lukaku. Lo que pasó a continuación te sorprenderá. En serio.

Y es que según Moshiri, unas creencias religiosas procedentes de África interfirieron ante el credo principal de occidente, el dinero: “Si os cuento lo que le ofrecimos, no os lo creeríais. Le ofrecimos un acuerdo mejor que el del Chelsea y su agente vino para firmar el contrato. Todo estaba preparado, había también unos reporteros esperando, cuando durante la reunión Rom (Lukaku) llamó a su madre. Contó que estaba en una peregrinación en África o así y que había sido sometido a vudú y que recibió el mensaje de que debía irse al Chelsea“.

El vudú, según el Diccionario de la Real Academia Española, es el “cuerpo de creencias y prácticas religiosas que incluyen fetichismo, culto a las serpientes, sacrificios rituales y empleo del trance como medio de comunicación con sus deidades, procedente de África y corriente entre los negros de las Indias Occidentales y sur de los Estados Unidos de América”. Podemos imaginar que a Moshiri, acostumbrado al pragmático mundo de las inversiones millonarias en empresas de acero y energía, le sobrepase la idea de que un acuerdo se vaya al traste por una superchería. También podemos pensar que lo del vudú es la historia que él mismo se quiere creer para asumir que perdió a la estrella del Everton a manos de un rival de la Premier League.

“Con Romelu gasté dos veranos intentando retenerlo. El primer verano pasé tres meses con su agente, él, su madre y su familia y conseguimos que se quedase un año más”, explicó el propietario a los accionistas del club de Goodison Park. En el segundo verano se entrometió el vudú, por lo visto. Aun así, Farhad Moshiri acude también a explicaciones más mundanas: “El problema fue que su pensamiento ya no estaba aquí. Estaba en Los Ángeles y no quería volver. Esas cosas pasan. Alex Ferguson logró sacar un año más de Cristiano Ronaldo, pero después se fue (del Manchester United al Real Madrid). Luis Suárez tuvo que morder unos cuantos futbolistas para poderse ir”. Se ve que el dueño del Everton también tiene sentido del humor.

Pero el vudú no fue tan poderoso. Lukaku no acabó en el Chelsea, sino en el Manchester United de José Mourinho a cambio de 85 millones de euros. El delantero belga de origen congoleño comenzó la temporada como un tiro, arrebatándole un récord a Sir Bobby Charlton al marcar diez goles en sus nueve primeros partidos con los red devils. Desde entonces su producción ha menguado y han comenzado a aparecer las críticas sobre su rendimiento. También las lesiones. Un fuerte golpe en la cabeza en un partido contra el Burnley lo ha mantenido fuera de los terrenos de juego en las últimas semanas. Quién sabe. Quizás Lukaku acuda ahora a un chamán para acelerar su recuperación.