A Aitor Karanka le gusta el rancio abolengo. En su carrera como jugador y entrenador habitó en dos de las casas sagradas del fútbol mundial, el Athletic Club de Bilbao y el Real Madrid. El técnico vitoriano, al que no le falta prestigio para aspirar a un banquillo en su país, se aferra a Inglaterra, aunque eso implique entrenar en una categoría inferior. Karanka conoce el peso de una Copa de Europa porque levantó tres como jugador merengue. Quizás por eso haya aceptado la oferta del Nottingham Forest, uno de tantos equipos clásicos del fútbol británico que milita en la Championship, y que atesora una marca única: fue más veces campeón continental (1979 y 1980) que de liga (1978). “La historia, el público las instalaciones… Todo es perfecto aquí. Hay una gran historia en este club. No es fácil ganar la Copa de Europa. Trabajar en un club que tiene dos es realmente bueno”, declaró el nuevo míster.

La Championship no tiene secretos para el vasco, que debutó como primer entrenador en ella, haciéndose cargo de otro club venido a menos, el Middlesbrough. Allí le dieron lo que no abunda en España para los managers: tiempo. Tomó las riendas en 2013 y se mantuvo hasta marzo de 2017, cuando el sueño de haber devuelto al Boro a Premier League se convirtió en pesadilla. Fue despedido con el equipo en puestos de descenso.

Al Karanka entrenador lo conocimos como escudero del José Mourinho más tóxico, aquel decidido a combatir la hegemonía del Barcelona de Pep Guardiola desde cada titular de prensa y que hoy se divierte cruzando insultos con Antonio Conte. Ejerciendo de ayudante en el Real Madrid no se desvió ni un ápice del libreto de su mentor. Con el tiempo, Aitor se benefició de ese aura mourinhista que en Inglaterra aún generaba devoción: la de un tipo severo dispuesto a exprimir la caseta en busca de resultados.

Ahora aterriza en un equipo con urgencias. Pese a haber eliminado al Arsenal en la FA Cup, el Nottingham Forest está en el puesto 14 de la clasificación, lo que supuso la destitución del técnico Mark Warburton. The Reds, fundados en 1865, no han regresado a la máxima categoría del fútbol inglés desde 1999. Ahí está el reto para Aitor Karanka, que ingresará en un santuario hollado por un ego más grande que el del propio Mourinho.

Brian Clough fue el entrenador que ascendió al Forest y lo hizo campeón de Liga y de Europa. Autor de algunas de las mejores sentencias del fútbol moderno, Clough resumió así su huella en el club: “El río Trent es precioso. Lo sé muy bien porque he caminado sobre sus aguas durante 18 años”. A Karanka tal vez le baste con hacer algún milagro, aunque no llegue a deidad.

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