“El ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”. Qué tan popular es esta frase y cuánto se empeñan ciertas personas en aplicarla. En este grupo se encuentran, sin duda, los y las que toman las decisiones deportivas en el Chelsea, un club que ha conquistado dos de las tres últimas Premier League pero incomprensiblemente aficionado a dispararse en el pie cuando le toca defender título.

El mercado de enero de los londinenses comenzaba con una noticia bastante positiva: la llegada de Ross Barkley, centrocampista de 24 años que hace no demasiado era una de las mayores promesas de su país. Lo hacía, además, por unos moderados 15 millones de libras (acababa contrato en junio). Sin embargo, el ya público interés en otro inglés, el delantero tanque Andy Carroll, desentierra una permanente duda en torno a los Blues: ¿quién decide sus refuerzos?

Michael Emenalo, el que fuera su director deportivo, se marchó al Mónaco en noviembre, por lo que el nigeriano está fuera de la ecuación. Antonio Conte ya ha señalado varias veces que él ofrece su opinión pero que las contrataciones escapan a su influencia. Marina Granovskaia, la rusa que ahora aparece en casi todas las fotos oficiales de la entidad, lleva a cabo las negociaciones, sin más. Cualquier aspecto de tipo técnico es cosa de otros…

Queda el círculo más cercano al dueño, Roman Abramovich, abogados y empresarios que tampoco parecen los más indicados o preparados para señalar a este o aquel jugador. ¿Y entonces quién decide ir a por Andy Carroll, un delantero de 29 años del West Ham? Un jugador con una plaga de lesiones a sus espaldas, que fracasó en el Liverpool y que ni siquiera es titular en los Hammers.

Bien es cierto que el Chelsea intentó, sin éxito, firmar a Fernando Llorente el pasado verano. Eso hace una idea de que buscaban un ariete de estas características, poderoso en el juego aéreo. Pero el interés por Carroll ha dejado shock a su afición, más aún cuando el Manchester United está cerca de Alexis Sánchez o el Arsenal de Pierre-Emerick Aubameyang. Eso sin olvidar que en febrero llega el Barça, dando lugar a toda clase de bromas entre una hinchada resignada…

No Hay Más Artículos