Neymar es un tipo sensible. En las últimas horas, le dedicó un post meloso a su ahora-sí-ahora-no novia Bruna Marquezine. La prensa brasileña lo interpreta como una declaración de amor, justo en el momento en que la joven es criticada duramente por su pésima actuación en la última telenovela de moda, una especie de Juego de Tronos brasileña bastante cutre y centrada más en los amoríos que en los reinos. A lo mejor Ney percibió que Bruna necesitaba un guiño cómplice. Con ese mismo radar debió de percibir la gran estrella del PSG el reproche de la afición parisina cuando, a pesar de su tremenda exhibición ante el Dijon (8-0), se fue a casa escuchando pitos.

Neymar hizo cuatro goles y repartió otros dos pases decisivos en una actuación que L’Equipe tituló a toda página como One man show. Pero el ex del Barça se fue al vestuario cabreado, con el balón del partido como recuerdo tras su póker de goles, después de escuchar pitos de la afición del PSG por su gesto con Cavani. Edinson había marcado antes el tanto que le igualaba como máximo goleador histórico del club parisino, con el mismo registro que Ibrahimovic (156 goles). el partido ya estaba más que decantado cuando el árbitro señaló un penalti. La vieja polémica del PSG, quién patea las penas máximas, recibió una nueva vuelta de tuerca.

Si Cavani tiraba y marcaba, se convertía en el mejor anotador de siempre del París. Neymar obvió el tema, pateó y marcó su cuarto gol. De ahí los pitos, y el cabreo de Ney, que se escapó de los micrófonos de la televisión oficial del encuentro. En el corazoncito del brasileño, que pese más su asignación como tirador de penaltis que sus golazos al Dijon antes. A Neymar le duele que no se valoren sus 15 goles y 11 asistencias (más pases de gol que nadie en las grandes ligas), con la Ligue 1 casi sentenciada y con el Madrid temiendo mucho el duelo directo con los galos. Muchos quisieron recordar, sin embargo, la magnanimidad de Leo Messi en sus tiempos del Barça, cuando cedía libres directos y penaltis a Neymar y Suárez para que aumentasen sus cifras.

“El equipo ha ayudado mucho a Cavani a lograr esa marca. Creo que Neymar quiso chutar el penalti porque veía que era un buen día para él. Estamos contentos y seguro que Cavani tendrá muchas oportunidades de marcar más goles“, zanjó Unai Emery, que no debe buscar más tensiones con sus estrellas antes del decisivo duelo de la Champions League ante el Real Madrid. El PSG lleva casi 40 goles más en todas las competiciones que el equipo de Zidane, cuyo puesto puede depender del futuro de esa eliminatoria. Mientras tanto, Neymar se lame las heridas en su cariño.

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