Son horas de ajetreo en las oficinas del París Saint-Germain. La presión de enfrentarse al Real Madrid es directamente proporcional al miedo del equipo blanco a sufrir un batacazo en los octavos de final de la Champions League. Se suceden las historias sobre Neymar, que no está contento, que se borra de los partidos importantes de la Ligue 1, que se enfurruñó con la afición del PSG por el tema de los goles de Cavani… Luego, el club francés ha reaccionado de manera oficial a una noticia distribuida por la agencia española EFE, que aseguraba que Mbappé se perdería el duelo contra el Madrid por lesión, tras el brutal choque sufrido en Lyon. Pero los gerifaltes del PSG tenían un as en la manga para desviar la atención: el fichaje de Lass Diarra.

El PSG ve que Thiago Motta ya está en las últimas y ha apostado por otro centrocampista de mucho recorrido en su carrera y experiencia. Lass Diarra tiene 32 años pero ha dado varias vueltas por el fútbol profesional, no siempre con el mejor pie. Cabe la duda de si la apuesta por un tipo que dejó el Olympique de Marsella y fichó por el Al Jazira porque le atrajo la posibilidad de hacer la pretemporada en Estados Unidos y viajar constantemente a Europa es lo mejor para un vestuario cuya estabilidad ha sido puesta en duda en varias ocasiones. Pero Diarra ya es nuevo jugador del PSG para que Emery aumente la rotación de un medio del campo falto de músculo desde la salida de Matuidi a la Juventus.

“No soy Makelele”, se cansó de decir Lass Diarra en Madrid, donde le cayeron las críticas habituales de la élite del club blanco con los fichajes de calidad justa y expectativas desbocadas. Lass Diarra quedó como uno de los síntomas que propició el regreso de Florentino Pérez al Real Madrid, y su presencia en el campo en el humillante 2-6 del Barcelona acabó con su condición de 10 del equipo. Antes, el centrocampista galo, siempre de confianza muy alta y polémico carácter, pasó por Chelsea y Arsenal cuando era un crío. Tras el Real Madrid se fue a Rusia, y su paso por el Lokomotiv acabó en los juzgados.

En Marsella, sin embargo, hay quien le recuerda con mucho cariño. No Rudy García, claro, con el que se las tuvo tiesas. “Es un fichaje excelente. Traerá mucha estabilidad al ambiente. Tiene mucha experiencia y ha madurado mucho, sin hablar de las cualidades que todos sabemos. Será capaz de supervisar a Rabiot y Verratti, que en el fondo son muy jóvenes”, asegura a Le Parisien Frank Passi, técnico de Diarra en el Olympique, un tipo de mítico paso por el fútbol español en el Compostela. El Real Madrid se enfrentará a un tipo con el que seguro no contaba. Lass Diarra sería el verdugo más improbable de la historia para el campeón de la Champions.

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