Belgrado, 20 de junio de 1976. Antonín Panenka trota hacia el punto de penalti para hacer lo nunca visto. Es la final de la Eurocopa. Nadie imagina lo que ocurre tras ese bigote. Pero Antonín sonríe. Sepp Maier, el intimidante portero alemán está cayendo hacia su izquierda y también cae en el error que ha cometido. Mientras tanto el balón entra manso, por el medio y medio de la portería, donde Maier lo habría atrapado con tal de quedarse quieto. Ha nacido el penalti de Panenka, una nueva suerte del fútbol.

Giresun, 31 de enero de 2018. Sandro Ferreira Andre Nascimento avanza dando pasitos (a algunos les recuerda la infame actuación de Zaza con Italia; a otros les parece el particular andar de Chiquito de la Calzada) hacia el punto de penalti para hacer lo nunca visto. Es la ida de los cuartos de final de la Copa de Turquía. Nadie imagina lo que va a ocurrir al final de esa carrerita ridícula. Tampoco Dodô, el nombre por el que todos conocen al pivote del Giresunspor.

Carlos Kameni, el intimidante portero camerunés del Fenerbahçe, se mueve hacia su derecha, pero se frena de rodillas, cayendo en el error que ha cometido… ¡Dodô! El brasileño se tambalea hacia atrás mientras intenta no aterrizar sobre su trasero. Mientras tanto el balón que ha golpeado de forma defectuosa se marcha manso y raso lejos de la portería, donde habría entrado si Dodô no hubiese hecho el chorras.

El equipo local, de la segunda división turca, perdió 1-2 frente al potente cuadro estambulí. El partido de vuelta se jugará el miércoles 7 de febrero. Cualquier cosa puede pasar aún, pero si pitan una nueva pena máxima a favor del Giresunspor no parece seguro que la patee el mismo futbolista, el autor del que puede optar a peor lanzamiento de penalti de todos los tiempos.

Ha nacido el penalti de Dodô, una nueva suerte del fútbol.

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