Todos los equipos de la Premier League cuentan, al menos, con un futbolista africano en sus filas. Jugadores que brillan por su inmensa velocidad o por un despliegue físico sin igual, cualidades por las algunos son reconocidos entre las principales estrellas de la competición y por las que son idolatrados entre sus respectivas aficiones. Es el caso de los Reds Mohamed Salah y Sadio Mané, que siguen la trayectoria de héroes del pasado reciente como Didier Drogba. Sin embargo, cierto individuo londinense parece estar en total desacuerdo.

Se trata de Tony Henry, el ya ex director deportivo del West Ham, cuyas conversaciones con diferentes agentes durante el mercado invernal han desatado una tormenta de tintes racistas que la entidad Hammer intenta apaciguar como puede. Según una información del Daily Mail, este caballero reconoció que pretendía limitar el número de futbolistas de nacionalidad u origen africano en su plantilla porque, textualmente, “tienen mala actitud y causan caos” cuando se encuentran fuera del once titular.

Ante la gravedad del asunto, el club londinense expulsó a Henry y emitió un comunicado oficial en el que rechazó la postura de su ex empleado: “El West Ham no tolerará ningún tipo de discriminación y, por lo tanto, actuó rápidamente debido a la grave naturaleza de este tipo de actos. La familia del West Ham es una familia inclusiva donde, sin importar género, edad, habilidad, raza, religión u orientación sexual, todo el mundo se siente bienvenido e incluido“.

Las reacciones tampoco se hicieron esperar entre otros miembros del West Ham. Así, el entrenador David Moyes renegó de la absurda opinión de Tony Henry: “Intentamos fichar a buenos jugadores, sin importar su país de procedencia”, añadiendo que la entidad intentó firmar al argelino Islam Slimani y al camerunés Ibrahim Amadou durante los últimos días del mercado invernal. Uno de sus pupilos, el senegalés Cheikhou Kouyate, expresó sus sentimientos tras entrenar en su cuenta de Instagram.

Y efectivamente, tal como reza el tuit anterior, sus compañeros Arthur Masuaku (República Democrática del Congo) y Pedro Obiang (Guinea Ecuatorial) secundaron a Kouyate. No son los únicos con sangre africana en el West Ham, pues otros tres futbolistas que representan a países europeos podrían haberlo hecho con las selecciones nacionales de sus padres o abuelos: Joao Mario (Portugal-Angola), Edimilson Fernandes (Suiza-Cabo Verde) y Angelo Ogbonna (Italia-Nigeria). Hasta hace días, también defendían la camiseta de los Hammers el ghanés André Ayew y el senegalés Diafra Sakho.

Así pues, muy mal lugar escogió el ya fulminado Tony Henry para sacar a paseo sus tendencias más discriminatorias. Actitudes que no pueden tener cabida ni en el fútbol ni en ninguna otra esquina de este planeta.