Con casi total seguridad, el resultado de esta jornada no tendrá el más mínimo impacto en la clasificación final de la temporada. Pero que el Manchester City no consiga los tres puntos en la Premier League es noticia. Es lo que ha ocurrido en Turf Moor, donde el rocoso Burnley consiguió arrebatar dos puntos al intratable líder de Inglaterra, con el islandés Johann Gudmundsson empatando cerca del pitido arbitral el zapatazo anterior de Danilo.

Lo cierto es que, por dominio y ocasiones, el conjunto visitante mereció el triunfo. Pero a diferencia de otras ocasiones, perdonó en exceso. Pep Guardiola salió con todo a su disposición, pero a las ausencias ya conocidas de Sané y Gabriel Jesús se unió esta vez David Silva, que ni estaba en el banquillo. Curiosamente, el catalán sólo incluyó a seis suplentes en la convocatoria, cuando se permiten siete, y los medios ingleses lo explican como una especie de protesta dirigida a solicitar más protección arbitral hacia sus hombres (prefirió no incluir a nadie del filial, que jugó ayer).

En cualquier caso, el City llevó la manija desde el comienzo. De Bruyne y Gundogan dominaban la situación para los suyos y el hoy titular Kompany se imponía a las torres rivales en los duelos aéreos. El tanto de la ventaja tuvo, aún así, un protagonista inesperado. El ex madridista Danilo conectó un misil lejano imposible para Nick Pope y los Citizens se adelantaban con merecimiento.

Con el gol nada cambió. Los muchachos de Sean Dyche seguían manteniendo su orden y apostándolo todo a cualquier opción a balón parado que surgiese. Ben Mee tuvo alguna de esas, aunque no tan claras como las de Gundogan o Sterling. El internacional inglés protagonizó uno de los errores del fin de semana, a falta de 15 minutos, al enviar fuera un pase raso de Walker teniendo la portería vacía.

El destino quiso ser cruel con Sterling, porque apenas unos minutos después el Burnley igualó. Un centro de Lowton lo enviaba a la red Gudmundsson, tan cerca del final que el City ya no tendría respuesta y firmando las tablas en este duelo de choque de estilos. El líder mantiene una enorme ventaja sobre sus perseguidores pero pocos podrían haber imaginado una igualada en Turf Moor.