La Premier League acaba de formalizar su nuevo contrato televisivo para el período 2019-2022, con el gigante Sky de nuevo llevando la voz cantante como viene haciendo desde el nacimiento de la competición en 1992, y con BT como escudero. La novedad es que, a pesar de los rumores que venían cercando a la venta de derechos en los últimos meses, finalmente no hay operadores implicados de origen internetero, como Netflix, Facebook o Amazon. Y, sobre todo, que el precio pagado por los operadores tradicionales no alcanza la última cifra del anterior contrato. ¿Puede explotar la burbuja de los derechos televisivos de la Premier League? Hay voces discordantes al respecto.

El precio total de ventas de los paquetes de derechos televisivos de la Premier League alcanzó 5.040 millones de euros, casi un 14% menos que el contrato anterior. La cifra tiene aún más miga si se tiene en cuenta que Sky retransmitirá más partidos que nunca, y que además la Premier quiere vender otros dos paquetes menores en los que añade pequeñas píldoras como resúmenes de goles y falsos directos de los partidos que antes se vendían por separado. En estos últimos paquetes menores se esperaba la puja de los gigantes de internet Facebook, Netflix y, sobre todo, Amazon, pero las ofertas recibidas no llegaba a lo que se esperaba.

El acuerdo permite a Sky estrenar un horario exclusivo en sábados, que era donde BT retransmitía los suyos. A pesar de esa mayor cuota de partidos de la Premier, la compañía de Rupert Murdoch pagará 300 millones menos que en el pasado. Por su parte, BT ha tenido que ajustar su inversión porque tiene otra mastodóntica (la Champions League) que está teniendo problemas en rentabilizar. La reducción de inversión para comprar los derechos de la Liga inglesa no se cristalizará, sin embargo, en los precios que pagan los abonados de la televisión de pago británica.  

¿Peligra la burbuja de los derechos televisivos de la Premier League? El diario The Guardian dice que no. En una columna de sus expertos de negocios, el diario londinense asegura que los más de 80 pujadores de los derechos internacionales compensarán casi al completo las pérdidas de ese 14% en el mercado local. Y que desde la dirección de la Premier League confirman en que Amazon haga una apuesta seria en el próximo contrato, cuando venza en el 2022 el recién firmado. La Premier mantendrá su músculo financiero porque sigue a años de distancia de competidores como la Liga española, pero la tendencias global en el pago multimillonario de derechos televisivos parece clara: que se lo digan a la fórmula 1.

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