Como ya hicieran otros equipos la semana pasada, el Bayern de Múnich ha sentenciado su eliminatoria de octavos de final de la Champions League y sellado su acceso a la siguiente ronda aplastando a un inocente Besiktas por 5-0. Thomas Muller y Robert Lewandowski ajusticiaron a un cuadro turco demasiado condicionado por jugar en inferioridad durante más de 75 minutos. El Bayern da el primer paso en Europa para confirmar que con Heynckes en el banquillo ha recuperado el pulso competitivo que parecía perdido con Ancelotti.

Muy rápido, a los 15 minutos, ocurrió la acción que decidió el encuentro. El croata Domagoj Vida recibió la roja directa por una entrada sobre el delantero polaco, y dejó huérfana la zaga otomana. Aún así, la buena actuación de Pepe y sus compañeros permitió evitar la ventaja local… hasta el borde del descanso. Una extraordinaria internada de Kingsley Coman fue rematada por Thomas Muller para inaugurar el marcador y romper la moral del Besiktas. 

Todo lo que el Besiktas había resistido en el primer acto se desvaneció en el segundo, con un Bayern desatado que liquidó el cruce. El propio Coman hizo el 2-0 poco antes de que Muller (el más beneficiado a nivel individual por el relevo en el banquillo del equipo bávaro) firmara su doblete gracias a una asistencia de Joshua Kimmich. Con los turcos entregados, Lewandowski aprovechó para engordar sus cifras goleadoras con dos dianas más y sentenciar, de paso, toda esperanza de reacción en Estambul. 

Un resultado muy duro para el Besiktas, que curiosamente sólo había encajado cinco tantos en la fase de grupos, en la que finalizó invicto. Un equipo turco que contó con viejos conocidos del fútbol español: además de Pepe, fueron titulares el portero Fabricio, Adriano Correia, Gary Medel, Ryan Babel y Ricardo Quaresma, mientras Álvaro Negredo permaneció en el banquillo. Para el Bayern de Múnich, una noche perfecta, en la que podrán descansar sin preocuparse lo más mínimo por el posible ambiente infernal del choque de vuelta. 

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