El fútbol volvió a convertirse en la excusa perfecta para que los violentos campen a sus anchas por una ciudad y conviertan sus calles en una auténtica batalla campal. Eso ha ocurrido esta vez en Bilbao, donde los enfrentamientos entre los ultras del Athletic y del Spartak de Moscú se han saldado con la muerte de un ertzaina y numerosos incidentes de todo tipo. El agente fallecido es Inocencio Alonso García, de 50 años, que se desplomó cuando se encontraba junto a otros compañeros en una fila vigilando a los seguidores locales, según medios españoles. 

Mientras toda la localidad bilbaína permanecía en alerta, los hinchas rusos desataron el caos hora y media antes del comienzo del encuentro (¿debió disputarse?). Muchos medios, sin embargo, apuntan también a la responsabilidad de los ultras locales, en una situación que se veía venir desde el momento mismo del sorteo que enfrentó a Athletic y Spartak. En ese momento empezaron a volar bengalas, pelotas de golf, vasos y botellas de cristal, un panorama absolutamente inadmisible a escasos metros donde se va a celebrar un evento deportivo. Era inevitable la actuación policial, que requisó palos, barras o puños de hierro a la peña local Herri Norte y a los radicales del Spartak. 

Cuando la Ertzaintza había conseguido separar a ambos grupos ocurrió el desastre, con el desplome del citado agente cuando se encontraba vigilando a los aficionados locales, siempre según fuentes españolas. Sus compañeros intentaron reanimarle pero tuvo que ser trasladado al cercano hospital de Basurto, donde posteriormente se comunicó su fallecimiento. Pese a lo ocurrido, el encuentro se disputó y el Athletic se clasificó a pesar de perder 1-2. El equipo de Cuco Ziganda, en una línea grisácea de juego, hizo valer el 1-3 de Moscú y el gol de Etxeita en San Mamés impidió la reacción rusa.

En el resto de la jornada, obviamente oscurecida tras lo sucedido en Bilbao, el Atlético de Madrid confirmó su pase a octavos (1-0 al Copenhague) con un gol del enrchado Kevin Gameiro, mientras Villarreal y Real Sociedad se despidieron tras caer ante el Lyon (0-1) y Red Bull Salzburgo (2-1) respectivamente. Otros grandes favoritos de la competición como el Arsenal (a pesar del ridículo de caer en casa ante el Ostersunds sueco), el Borussia Dortmund o el Milan también avanzaron, mientras el Nápoles dijo adiós pese a vencer en Leipzig por 0-2. La Europa League entra en los octavos de final sin uno de sus aspirantes más señalados.