La cuenta atrás para la conquista de la Premier League por parte del Manchester City ha comenzado. De hecho, empezó hace tiempo, con la infalible racha del conjunto de Pep Guardiola y los muy habituales tropiezos de sus perseguidores. Ha sido y es, sin duda, el equipo del año en Inglaterra. Sin embargo, a nivel individual hay una figura que cuestiona al artillero Spur Harry Kane y al repartidor de asistencias Kevin De Bruyne como futbolista 17/18 en las islas. Un retornado que ha supuesto el plus que necesitaba el Liverpool para dar el necesario salto de calidad: Mohamed Salah

La historia del egipcio de 25 años en la Premier es muy curiosa. Sus grandes actuaciones en el Basilea propiciaron que el Chelsea, entonces entrenado por José Mourinho, pagase 11 millones de libras por él a finales de enero del 2014. Sin embargo, le costó adaptarse y solo disputó once encuentros totales de ahí al final de temporada. En la siguiente aún iría a peor, convirtiéndose en otro defenestrado por el luso tras el mencionado De Bruyne. Su paso por Italia, en Fiorentina y Roma, impactaría tanto que Jurgen Klopp lo repatriaría por un módico precio inicial de 42 millones (que podrían acabar siendo 50).

A tenor de los acontecimientos, estadísticas y rendimiento, el alemán acertó de pleno. En una temporada marcada por el adiós de Philippe Coutinho, la explosión definitiva de Salah ha catapultado a los Reds, único equipo que mantiene el pulso goleador al Manchester City en todas las competiciones (segundo club en alcanzar los 100 tantos a favor tras el 4-1 de hoy al West Ham). El veloz africano ha convertido 31 dianas hasta el momento, 23 en la Premier, repartiendo a su vez 9 asistencias. Según la web Transfermarkt, su valor de mercado se ha incrementado ya hasta los 80 millones de euros. 

A estas alturas, al Liverpool no le queda tiempo para atrapar a los de Guardiola en la lucha por el título doméstico más importante, pero el futuro es más que esperanzador. La llegada de Virgil van Dijk ha apuntalado su posición más débil, la defensa, mientras que la del guineano Naby Keita en verano dará otra dimensión al centro del campo. Sin embargo, es Mohamed Salah el principal motivo para creer que los Reds pueden conquistar la tan ansiada Premier League en un tiempo no demasiado lejano. Porque con un jugador con semejantes números y exhibiciones todo es posible.