El Oporto tiene media liga portuguesa en el bolsillo tras la victoria sobre el Sporting (2-1), que se queda descolgado de la lucha por el título, y obliga al Benfica a no fallas para seguir la estela de los Dragões. Hay muchas cosas de las que hablar del partido: Marega fue el mejor futbolista hasta que se lesionó en el tramo final, Iker Casillas hizo una parada decisiva casi sobre la bocina, el joven Rafael Leão asoma la cabeza en el Sporting con su golito… y por encima de todos, Fabio Coentrão se peleó con dos camilleros, que, para más inri, acabaron siendo expulsados.

El tumulto de los minutos apurados en los que el Sporting buscaba la victoria para mantenerse con vida en la Liga NOS pasará a los anales del surrealismo del fútbol contemporáneo. Coentrão, cuya emotividad ha sido ampliamente discutida por la prensa lusa (la facilidad con la que el veterano de mil batallas rompe a llorar en el banquillo del Sporting tiene a muchos intrigados), apartó con vehemencia al personal sanitario apostado en la banda, porque entendía que no le dejaban sacar rápido. Los camilleros y enfermeros respondieron al ex del Real Madrid, y se desató una pequeña trifulca.

Lo mejor de todo es que el árbitro recurrió al VAR para enterarse de lo que había pasado, y la decisión no hizo más que mejorar la historia: el colegiado optó por expulsar a dos miembros del personal sanitario que vela por posibles accidentes en el campo. Coentrão pudo seguir jugando. Apartados del partido los personajes peligrosos con la cruz roja en el pecho, el Sporting rozó el gol del triunfo pero Casillas respondió con una de esas paradas que le hicieron mítico en España. El veterano portero madrileño, que había sido apartado de la titularidad a mitad de temporada, ha vuelto con buen nivel y dándole puntos al Oporto. El equipo norteño no ha necesitado siquiera los goles del pichichi Aboubakar para dejar al Sporting lejos dela lucha por el título.

“Hay tres equipos que van a luchar por el título. No necesito pasar mensajes al exterior. Es lo que siento. No estoy aquí para hacer demagogia. Un partido puede cambiar el estado de espíritu del equipo. Todos los partidos van a ser finales“, se mostró cauto el técnico del Oporto, Sergio Conceição. La victoria final de los Dragões está más cerca a pesar de la sensible baja del próximo partido en casa de dos operarios sanitarios que cayeron en el calentón de Fabio Coentrão.

No Hay Más Artículos