Con más corazón que cabeza pero el Manchester United ha arreglado una noche que iba camino de ser un desastre para protagonizar una de esas remontadas que tanto adoran por las islas. Smalling, Lukaku y el gran gol final de Nemanja Matic dieron la vuelta al 2-0 que había conseguido el Crystal Palace gracias a la pésima puesta en escena de los hombres de José Mourinho, que sólo reaccionaron al verse tan por debajo en el electrónico. 

La primera parte del United fue, sencillamente, una película de terror. Paul Pogba volvía a ofrecer su versión más insípida y Alexis Sánchez seguía empeñado en dar la razón a los que se llevan las manos a la cabeza cuando piensan en su salario, el más elevado de la competición. Y entre tanto despropósito visitante apareció el Crystal Palace.

El cuadro londinense, inmerso de lleno en la lucha por la salvación, olió la inoperancia de los Red Devils y aprovechó para adelantarse en el marcador. Benteke halló espacio por la izquierda y cedió el balón raso a la frontal, por donde apareció Townsend para superar a De Gea gracias a un buen disparo y una decisiva desviación de Lindelof. Mourinho no daba crédito en la zona técnica. 

Para desesperación de su hinchada, el tanto en contra no espoleó al United, incapaz de crear una sola ocasión en los primeros 45 minutos. Es más, deberían estar incluso agradecidos al colegiado, que perdonó una tarjeta naranja a McTominay por una entrada salvaje sobre Van Aanholt. Llegado el descanso, los habituales pundits televisivos ingleses machacaban sin piedad a Pogba.

Aunque pareciese imposible, el panorama aún iría a peor nada más arrancar la segunda parte. El Palace sacaba rápidamente una falta en el centro del campo y Van Aanholt se plantaba solo ante De Gea, con el beneplácito de una defensa visitante a un nivel propio de benjamines. Sin embargo, el 2-0 era justo lo que necesitaban los Red Devils

Smalling recortó distancias casi de inmediato, cabeceando un centro de Valencia y redimiéndose tras la pifia de la zaga en la segunda diana local. La entrada de Mata acentuó aún más el dominio del United, que empataría por medio de Lukaku después de que Alexis enviara un gol cantado a la madera. Ya en descuento, Matic volteó el resultado con un disparo lejano espectacular, culminando una victoria de orgullo para los suyos y que a buen seguro hará olvidar el bochorno de la primera mitad. 

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