Nunca, nunca des por vencida a la Juventus de Turín. Es la lección a la que el fútbol europeo y, especialmente, el Tottenham han asistido este miércoles. Una más en la historia de este gigante continental, que en apenas segundos dio la vuelta al marcador cuando estaba siendo claramente inferior al once inglés. Higuaín y Dybala respondieron en la segunda parte al tanto de Son en la primera, con los bianconeros lanzados gracias a las decisiones en la banda de su entrenador, Massimiliano Allegri. 

A diferencia de los encuentros disputados el martes, la acción en Wembley arrancó con muchísimo ritmo. Buffon debió intervenir a los 2 minutos para despejar un disparo de Son, muy activo por la izquierda. Los ingleses tenían la lección aprendida de la ida y salieron a por la yugular italiana, contado con una clarísima ocasión en las botas de Harry Kane al cuarto de hora. En el ataque siguiente, el colegiado perdonó un penalti claro a Vertonghen sobre otro futbolista con una marcha más, Douglas Costa. A pesar del 0-0, el partido era muy entretenido

Dele Alli y Kane volvieron a meter el miedo en los cuerpos italianos a medida que avanzaba el reloj, mientras la Vecchia Signora era incapaz de sobreponerse a la feroz presión rival. Y la semejante autopista que Son tenía por la izquierda acabaría resultando decisiva: tras un mano a mano con Buffon que se marchó fuera por poco, el asiático abrió el marcador con un remate mordido después de una asistencia por la derecha de Trippier. La Juve intentó responder de inmediato y Pjanic envió el esférico lamiendo el poste derecho de Lloris. Iban a necesitar mucho más en el segundo acto porque los Spurs estaban arriba con justicia

En el arranque de la reanudación nada cambió. El Tottenham controlaba la situación y la Juve acumulaba más tarjetas que disparos a portería. Entonces, sin previo aviso, llegaron los minutos más decisivos de la eliminatoria. Massimiliano Allegri hacía dos cambios sin aparente impacto, introduciendo a los laterales Asamoah y Lichtsteiner, y de repente el panorama cambió radicalmente. 

Primero, el carrilero suizo centraba desde la derecha y tras un toque de cabeza de Khedira, Higuaín igualaba el partido con un toque sutil. El delantero argentino, hasta entonces desaparecido, asistía tres minutos después a su compatriota Dybala para dejarle solo ante Lloris. La Joya no desaprovechaba el regalo y subía el 1-2 para sorpresa de todos. La resurrección de la Juve era lo único que le faltaba a esta maravillosa eliminatoria

El Tottenham pagó cara su siesta pero el cuadro inglés estaba lejos de rendirse tras haber sido tan superior durante largos tramos de la noche. Eriksen y Son probaron suerte desde lejos porque la Juve empezaba a acumular mucha gente en su área; Pochettino, atento, se lo jugaba con la carta Llorente, ex bianconero. No sería el español sino Kane el que protagonizaría la dramática acción final, un testarazo al poste después despejado por Barzagli. Era el cruel desenlace para un Tottenham que rozó la clasificación con los dedos pero que terminó sucumbiendo ante una eterna Juve.

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