Ni el invicto Barcelona de Ernesto Valverde, que ni a Messi necesita para gobernar La Liga en España; ni el inabordable Manchester City en Inglaterra; ni el avasallador en Francia (no tanto en Europa) París Saint-Germain; ni por supuesto el Nápoles, que compite a brazo partido con la Juventus. El Bayern de Múnich será el primer equipo en cantar alirón en una de las grandes ligas europeas esta temporada. Los bávaros derrotaban este fin de semana 6-0 al Hamburgo y fijaban en 20 puntos la ventaja con el segundo clasificado, el Schalke 04. Con ocho jornadas de Bundesliga por disputarse, el Bayern podría ser campeón virtual si gana al RB Leipzig en el próximo partido y los de Gelsenkirchen pierden en Wolfsburgo. Si esa combinación no se da, lo haría una jornada después, incluso con más gusto, si derrota en el Allianz Arena a su archirrival de los últimos años, el Borussia Dortmund

La demoledora campaña de los muniqueses no se veía venir. Sí por potencial, como siempre, pero no por la forma en la que comenzó. Su estelar entrenador, Carlo Ancelotti, fue despedido el 28 de septiembre, al poco tiempo de comenzar la temporada, después de una humillante derrota europea frente al PSG, un mal inicio del campeonato doméstico y la rebelión en el vestuario de pesos pesados como Franck Ribéry. Al rescate del club acudió una figura totémica, el técnico Jupp Heynckes, que dejó su retiro para, a sus 72 años, devolver al Bayern todo su orgullo

Seis meses después, la consecución de la Bundesliga es apenas un trámite y los de Múnich vuelven a asustar en Europa. Aquel PSG que los había martirizado ya está apeado de la competición y ellos resurgen como un rival incomodísimo que nadie querría enfrentar en los cuartos de final.

Un cambio de timón tan acertado no es fácil de lograr. Que se lo digan al Borussia Dortmund, que también mudó de entrenador a las primeras de cambio, aunque su resurgir con Peter Stoger no fue tan satisfactorio. Pese a la recuperación de Marco Reus, una gran noticia para ellos y para la Mannschaft, están fuera de la Champions League y peleando por la cuarta plaza del torneo local. 

El Bayern domina Alemania sin su escudo, pero mantiene su lanza. La prolongada baja del portero Manuel Neuer se sintió menos gracias al acierto en la portería rival de Robert Lewandowski, autor de 23 tantos en esta temporada y que ya ha llegado a la centena en Bundesliga con la camiseta roja. El polaco, uno de los mejores rematadores del fútbol mundial y el máximo goleador extranjero en la historia del club, va a estar de nuevo en las agendas de otros grandes clubes europeos el próximo verano, con lo que el Bayern ya se ha movido rápido, fichando a Sandro Wagner a mitad de temporada y asegurándose a Leon Goretzka para la que viene. Tras ellos, sirviendo balones, vuelven a aparecer en su mejor versión Thiago Alcántara y, sobre todo, James Rodríguez, dispuesto a reivindicarse como uno de los mejores diez del fútbol mundial

En alguna lujosa villa toscana, Carlo Ancelotti degusta hoy un vino de Chianti mientras atiende llamadas de representantes del PSG y del Chelsea. Pero en su cabeza sigue dando vueltas la misma pregunta: “¿Cuál era el problema de esos alemanes?”. A muchos kilómetros de allí, Jupp Heynckes sorbe la espuma de una cerveza y sonríe. 

No Hay Más Artículos