Ha sido el partido más duro y emotivo que se recuerda en el Artemio Franchi de Florencia. La Fiorentina ha derrotado este mediodía al Benevento por 1-0 en un encuentro convertido en el más sentido homenaje a su difunto capitán, Davide Astori, de principio a fin. Siete días después del inesperado adiós del central italiano, todos los asistentes al estadio toscano se concentraron al unísono para honrar la memoria del futbolista de 31 años. 

Ambos onces saltaron al césped con las gradas abarrotadas pero en absoluto silencio. Los jugadores locales y numerosos niños aparecían vistiendo el número 13 de Astori, ya retirado tanto por la Fiorentina como por el Cagliari, su anterior equipo y donde permaneció durante seis temporadas. Antes del pitido inicial, otro minuto en señal de respeto y centenares de globos al cielo. Los rostros desencajados de los presentes revelaban el profundo dolor que todavía inunda a toda la ciudad. 

El balón rodaba por el Artemio Franchi pero no interesaba ninguna acción de peligro, ningún disparo, ningún regate. Sí importaba el reloj: cuando este alcanzó el minuto 13, el partido se detuvo y los presentes dibujaron un mar de aplausos tan emotivo como desgarrador. De fondo, un mosaico de color violeta titulado Davide 13. Unas imágenes que nunca se olvidarán en el imaginario colectivo del fútbol italiano.

Poco después llegaría el único tanto de la mañana, uno muy especial y no por haber sido el gol del triunfo. Lo conseguía de cabeza el brasileño Vitor Hugo, el defensa que entró en el once de la Fiorentina para ocupar la plaza de Astori y que, curiosamente, viste el dorsal inverso al 13 del fallecido capitán, el 31. El centro, además, lo lanzaba Riccardo Saponara, autor de una conmovedora carta de despedida a su capitán esta misma semana

El nuevo portador del brazalete, el croata Milan Badelj, pudo ampliar la ventaja local en la segunda mitad, pero su disparo se estrelló en el larguero. Nada más escuchar el pitido final, los futbolistas de la Fiorentina se derrumbaron sobre el césped, víctimas de la emotividad de la cita, en una muestra más del dolor que ha sacudido a todo el fútbol italiano y mundial. Astori, Capitano, per sempre

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