El fútbol ha dictado justicia. La que ha merecido y obtenido el valiente Sevilla de Vincenzo Montella en Old Trafford (1-2), con muchas más ideas y fútbol que un Manchester United apático y ramplón, al que esta vez ni David de Gea pudo salvar. La salida de Ben Yedder en el segundo tiempo acabó siendo clave, pues el atacante franco-tunecino anotaría dos tantos muy seguidos que decidirían una eliminatoria en la que los andaluces han sido claramente mejor equipo que un coloso inglés venido muy a menos.

Con pocos equipos un arranque sería más revelador: nada más sacar de centro, Matic envió un patapún a la zona ofensiva del United buscando la cabeza de Lukaku o de Fellaini. Los de casa decían al mundo cuál era su plan. Mientras, el Sevilla se mostraba más cómodo moviendo el esférico por el césped, aunque curiosamente su primera ocasión nacería en la testa de Joaquín Correa a la salida de un córner. 

La pésima salida de balón de los Red Devils desde su zaga invitaba al conjunto español a robar en campo rival, cosa que hacían, aunque sus disparos eran demasiado lejanos. Eso, salvando una internada de Muriel por la izquierda que el colombiano finalizó con un chut raso muy mordido. Pero cuando el enemigo es el United, basta un segundo para cambiar el devenir del encuentro; menos mal que Sergio Rico decidió desbaratar la más clara del primer acto, un zurdazo de Fellaini a los 37 minutos

Tras un 0-0 decepcionante, ambos conjuntos se animaron tras el paso por vestuarios. Un mal control y la aparición in extremis de Bailly impidieron que Correa se plantase solo ante De Gea, y la respuesta inglesa llegó en las botas de Lingard, cuyo tiro raso se topó con los guantes de Rico. El partido enloquecía poco a poco, y Mourinho buscaba influir en la partida introduciendo a Pogba. Sin embargo, la verdadera especialidad la diseñaría Vincenzo Montella

El italiano sacó a Ben Yedder por Muriel y su decisión terminaría siendo la jugada maestra de la eliminatoria. Sarabia filtró un buen pase para el franco-tunecino y este, en su primera intervención, superaba a De Gea con un disparo raso. Poco después, el galo remataba un centro de Correa y subía el 0-2 con la extraña colaboración del meta español. La grada hispalense en Old Trafford estallaba. 

Con el United tendido sobre la lona, Lenglet (un titán durante toda la eliminatoria) pudo poner la puntilla pero su cabezazo se estrelló en el poste. El Sevilla ya se veía en cuartos de final y su relajación motivó el tanto de Lukaku, demasiado solo en el área a la salida de un córner. Ya en descuento, Ben Yedder erró su cantado hat-trick aunque no importó: efectivamente, los héroes del Sevilla habían conquistado el Teatro de los Sueños. 

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