“Los mismos goles en 21 minutos que Benzema en toda la liga”, escribió un tuitero avispado cuando aún no había terminado el SampdoriaInter de Milán de la Serie A disputado este domingo. Mauro Icardi había marcado cuatro goles entre el minuto 30 y el minuto 51 de un partido que terminaría 0-5 (Perisic se había apuntado el primer tanto de los neroazzurri). La comparación, tal vez odiosa, apuntaba a un rumor que no cesa: el Real Madrid buscará delantero centro este verano y el ariete argentino aparece en todas las quinielas

A Icardi, todo un carácter, no le pudo la nostalgia ante la Samp, el equipo con el que debutó como profesional en el calcio. Tampoco le podría si llega una llamada de Florentino Pérez pese a que fue juvenil del Barcelona en La Masía. En el estadio de los genoveses marcó de penalti, de volea y también con el tacón, demostrando los recursos que lo adornan y que resumen el oficio más cotizado en el fútbol: goleador. 

A este ritmo, el delantero nacido en Rosario, pero criado en las Islas Canarias, podría alcanzar las mejores cifras de su carrera, superando los 24 tantos que anotó en la Serie A la pasada campaña. Con los cuatro de esta jornada suma 22, supera los 100 en el torneo italiano, y está a dos tantos tan solo del capocannonieire Ciro Immobile, de la Lazio. Especialmente vistoso fue el que logró de espaldas a portería. 

Florentino Pérez estuvo a punto de disparar en el mercado de invierno, cuando el Real Madrid zozobraba en los torneos domésticos y temía al PSG en los octavos de final de la Champions League. Finalmente, con La Liga perdida, se contuvo. No sucederá así en verano, cuando los renovados ánimos de la afición merengue tras arrasar al gigante francés no impedirán ver que los blancos no dieron la talla en el campeonato de la regularidad. Quizás Pérez se atreva a dar el golpe de efecto con Neymar Jr., o quizá no, pero no existen dudas sobre la obligada contratación de un rematador que supla un eventual estadio carencial goleador de Cristiano Ronaldo, como el de principio de temporada, y la perpetua tibieza frente a la puerta contraria de Karim Benzema

La prensa madrileña sostiene que en la agenda de Florentino figuran nombres como el del imparable Mohammed Salah, el ahora lesionado Harry Kane o el del siempre fiable punta de lanza del Bayern de Múnich, Robert Lewandowski. La candidatura de Mauro Icardi presenta algunas ventajas: tiene solo 25 años, resultaría más barato que los tres mencionados y, con menos cartel internacional que los citados (más aún si Jorge Sampaoli sigue sin contar con él para formar parte de la selección de Argentina en el Mundial de Rusia 2018), sería más justificable integrarlo desde un rol secundario sin alterar el delicado ecosistema de las estrellas madridistas. 

En contra de Icardi jugaría su carácter volcánico, la telenovela vital retransmitida por las redes sociales que protagoniza con su mujer y representante Wanda Icardi, y, por qué no decirlo, las reticencias que podría mostrar Zinedine Zidane. El entrenador madridista fue capaz de hacer lo nunca visto: frustrar un fichaje ya preparado por Florentino, el del portero del Athletic Club de Bilbao Kepa Arrizabalaga. De igual modo, es conocida su devoción por su compatriota Benzema. Una entrega al delantero francés que respaldan pesos pesados del vestuario como Cristiano: Benzema es un engrasador fabuloso, un facilitador para el astro portugués y un tipo inteligente para crear los espacios que favorecen las habituales avalanchas ofensivas del Madrid. 

Ocurre que Benzema no es el más letal de los rematadores. Y que Mauro Icardi es un tipo capaz de acertar cuatro veces en 21 minutos. Desde hoy lo pone en su currículo.