Vivimos en una sociedad en la que expresar las emociones en todo momento es casi una obligación. Si mezclamos eso con el deporte en general, y con el fútbol en particular, el resultado se multiplica. Hace pocos días vivíamos la catarata de insultos de media Argentina hacia Higuaín. Este jueves, el rango de la indignación subió y ha sido un presidente, el del Sporting CP, el que se ha comportado como cualquier hincha tras una derrota de su equipo: rajada monumental contra todo.

A Bruno de Carvalho, mandatario del conjunto lisboeta, no le han hecho falta micrófonos y páginas de ningún periódico. Su cuenta de Facebook ha sido suficiente para, tras caer contra el Atlético de Madrid en la Europa League, asegurar que “quería que nuestros 11 jugadores parecieran 22 y en muchas ocasiones fuimos 9“. Tocó varios palos, uno de ellos el del compromiso, señalando directamente a dos jugadores que se perderán el duelo de vuelta por sanción: “Fabio (por Coentrão) y Bas Dost no quisieron jugar en el Alvalade, con faltas de tarjeta que nunca debieron haber hecho”.

Más allá de la actitud, también hubo crítica directa a los fallos en el terreno de juego: “Quería haber visto un equipo concentrado, con actitud y compromiso. Vi a un equipo con actitud, pero con una defensa que no estuvo concentrada. Coates y Mathieu hicieron lo que los delanteros del Atlético no consiguieron. Y se vieron con un 2-0 sin haber hecho nada para merecerlo. Gelson, solo frente a Oblak, en vez de fusilar a la izquierda, intentó tirar a la derecha, pero sin fuerza, fallando un gol que ya casi se cantaba. Coates, también solo, en lugar de rematar le dio un pase al portero. Y para terminar Montero remató al cielo un gol hecho en el descuento”.

Obviamente, como toda buena rajada tras una derrota, Bruno de Carvalho también tuvo para el árbitro: “Diego Costa es intocable. ‘Pidió’ amarilla varias veces y no la consiguió a pesar del esfuerzo por merecerla. Una mano no señalada, los rusos siguen confundiendo las manos y la cara, y una entrada por detrás que debería haber sido tarjeta para un jugador del Atlético… quedó claro que había criterios diferentes”.

Después de despacharse a gusto, el presidente del Sporting de Portugal terminó arengando a su afición para la remontada de la vuelta: “Vivir un partido lejos ya cuesta, pero ver errores groseros de jugadores internacionales hace que el sufrimiento sea mayor. Ahora, en lugar de poder resolver la eliminatoria fácil en el Alvalade, nos queda soñar con la remontada. ¿Es posible? Sí. ¿Era necesario el resultado de hoy? No.

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