Simeone dirá que no, pero su equipo es más que favorito para esa competición europea que su capitán despreció antes de caer en la Champions League. El Atlético de Madrid ha obtenido una considerable ventaja para alcanzar las semifinales de la Europa League tras superar al Sporting CP por 2-0 en el Wanda Metropolitano. Koke y Antoine Griezmann fueron los artilleros del cuadro entrenado por Diego Simeone, muy superior durante toda la noche y que incluso pudo haber vencido por una mayor diferencia en el marcador. 

Rápido, exageradamente rápido llegó la ventaja local. Un absurdo error del central Coates a los 22 segundos lo aprovechó Diego Costa para asistir a su compañero Koke, que subía el 1-0. Era el gol más rápido de la historia del Atlético de Madrid en competiciones europeas. Dicho tanto permitió al Atlético manejar el tempo del choque, mientras los lisboetas no encontraban la forma de hacer daño a la maquinaria colchonera. Aunque para mención especial, la de su zaga: cerca del descanso era el ex culé Mathieu el que era incapaz de controlar el balón ante Griezmann y el francés ampliaba la ventaja de los suyos. 

Semejantes despropósitos enfurecieron a Jorge Jesús, que empezó a mover su banquillo antes del descanso. Resultado no obtuvo, pues Juanfran estuvo a punto de sentenciar la eliminatoria en una de las pocas ocasiones de la reanudación. El recambio Montero contó con la más clara de los lusos a punto de finalizar, pero la justicia se alió con el Atlético y mantuvo su buena ventaja para el enfrentamiento de vuelta en Lisboa. 

Otro equipo que parece haber sellado su billete para semifinales es el Arsenal, otro de los favoritos al triunfo final. Los ingleses, cómodos en la Europa League alejados de la presión de la Premier, aplastaron al CSKA de Moscú en una soberbia primera media hora, liderados por el show de los bigoleadores Ramsey y Lacazette y las constantes asistencias de Ozil. Lo único salvable para los rusos fue el golazo de falta de su joven Golovin. 

Por su parte, los clubes de Red Bull representaron la cara y la cruz. El Leipzig superó al Marsella con un solitario gol de la emergente estrella alemana Werner (a pase del excelente sueco Forsberg), mientras el Salzburgo sucumbió ante el arsenal ofensivo del Lazio (4-2). Lulic, Parolo, Felipe Anderson e Immobile transformaron las dianas italianas, mientras Berisha y Minamino mantuvieron con vida al cuadro austríaco.