Ha sido una semana de fuertes emociones en la Champions League. Y, por ello, los participantes en la segunda competición continental no han querido quedarse atrás y han deleitado con una noche vibrante, repleta de goles y emoción y que deja a cuatro aspirantes al trono de la Europa League. Uno de ellos es el Atlético de Madrid, que ha sufrido considerablemente para mantener la ventaja de la ida en Lisboa pero el 1-0 final les permite acceder a las semifinales. 

Tras las palabras de su presidente después del duelo en el Wanda Metropolitano, con las que cuestionaba el compromiso de sus tropas, los lusos salieron enchufadísimos. Coates, que había fallado gravemente siete días atrás, puso a prueba a Jan Oblak por primera vez en un saque de esquina, y las intervenciones del meta esloveno se convertirían en una constante durante los 90 minutos. En la única ocasión donde falló llegaría el tanto portugués, obra de Montero a la salida de otro córner. 

Bryan Ruiz y Gelson Martins pudieron subir el 2-0 antes del descanso, pero el costarricense se topó con el de siempre y el rapidísimo extremo cabeceó fuera. Mientras, Costa y Griezmann eran dos islas en ataque. Y además, para mayor desgracia, el de Lagarto y Lucas se marcharon lesionados. Con el Atlético acorralado, el Sporting adelantó aún más sus líneas, pero curiosamente sus oportunidades más claras ya habían sucedido. Griezmann sí que las tuvo, dos mano a mano ante Rui Patricio que desaprovechó cuando lo tenía todo a favor. 

Así pues, el cuadro colchonero se apunta al sufrimiento continental pero toma el billete de semifinales, al igual que el Arsenal, también contra las cuerdas durante buena parte de su encuentro contra el CSKA en la capitali rusa. Los Gunners llevaban un 4-1 de la ida aunque se apuntaron a la moda inaugurada por el Barça en Roma al colocarse 2-0 por debajo en el marcador. Chalov y Nababkin pretendieron resucitar la campaña #WengerOut pero Welbeck y Ramsey salvaron al alsaciano de otra aciaga noche para colocar el 2-2 definitivo. 

Aunque para festín, el vivido en Marsella. En un Velódrome a reventar, el RB Leipzig se adelantó a los 2 minutos gracias al portugués Bruma, a lo que los locales respondieron con un gol en propia meta de Ilsanker y otro de Sarr antes de cumplirse los 10. Sería un anticipo de un delirante encuentro: Payet veía anulado un gol antes de que Thauvin subiese el 3-1 antes del descanso y el galo Augustin clasificaba momentáneamente a los alemanes poco después. Sin embargo, una obra de arte de Dimitri Payet y una diana sobre la bocina del japonés Sakai sellaron el 5-2 a favor de los franceses. 

Y ya que el Leipzig no pudo, el Salzburgo se encargó de salvar el honor de Red Bull aplastando a un sorprendido Lazio. Y lo cierto es que nadie lo hubiera imaginado cuando Immobile adelantaba a los italianos a los 55 minutos. Los austríacos necesitaban entonces tres goles, consiguiendo Dabbur el primero de ellos un minuto más tarde. Poco a poco, los locales iban embotellando a los romanos y ese ímpetu tendría su premio con tres tantos más en un abrir y cerrar de ojos, por medio de Haidara, Hwang y Lainer. 

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