El Manchester City acaricia el título de la Premier League. El tirano del curso en Inglaterra se encuentra a sólo tres puntos de levantar el ansiado trofeo después de vencer al Tottenham en Wembley por 1-3 con goles de Gabriel Jesús, Ilkay Gundogan y Raheem Sterling. Christian Eriksen metió a los londinenses en el partido cerca del descanso pero fue un espejismo, pues el City controló la situación exceptuando un efímero arreón local al comienzo de la segunda parte.

Retomaba el City la conquista de la Premier League tras la decepcionante eliminación europea, y los hombres de Pep Guardiola salieron decididos a dejar atrás la derrota contra el Liverpool. Efectivamente, su dominio era absoluto y muy rápido empezarían a generar ocasiones; la primera de ellas, una soberbia volea de Sané que se estrelló en la madera. 

Los Spurs, invictos en Wembley desde agosto, no se enteraban de qué iba la película. Con Kane aislado y Eriksen o Alli tapados, el cuadro visitante movía el esférico a sus anchas, aunque el previsible primer tanto nacería de una forma bien distinta al habitual toque de los Citizens. Kompany envió un balón largo desde la zaga y Gabriel Jesús superó en carrera a los centrales locales para inaugurar el marcador. 

Lejos de reaccionar, el Tottenham sufrió un nuevo revés casi de inmediato, pues Lloris cometía un penalti sobre Sterling y Gundogan se encargaba de materializarlo. El 0-2 hacía justicia a los méritos de unos y otros, pero como el fútbol es así de caprichoso, los londinenses se metían en el choque casi sin querer. Kane filtró el balón para Eriksen y Laporte llegaba antes para cortarlo, aunque con tan mala fortuna que el rebote golpeaba en la pierna del danés y superaba a Ederson. 

Era justo lo que necesitaba el Tottenham, pues el comienzo del segundo acto coincidiría con su mejor momento en toda la noche. Alli pisaba área al fin, reclamando un pisotón de Kompany dentro de ella, y Dembele deleitaba desde el centro del campo, dictando el ritmo del encuentro a su antojo. Sin embargo, Guardiola cambió la táctica del City, que pasó a jugar con tres centrales y, a raíz de ello, los visitantes revivieron. 

Gabriel Jesús tuvo un mano a mano con Lloris que envió fuera, mientras Trippier y Davies salvaban en el último instante dos remates de Sterling. Nadie podría hacerlo en el minuto 72, cuando el inglés de origen jamaicano sentenciaba el duelo en favor del futuro campeón de Inglaterra. Con casi total probabilidad, lo serán la próxima semana.