“Los resultados hasta ahora muestran que a una mayoría de los aficionados les gusta en principio la idea de que haya zonas para estar de pie, pero solo el 5% quiere pasarse de pie el partido entero. Además, la mayoría quiere la opción de poder estar de pie y de sentarse durante un partido”. Esa es la poco concluyente conclusión a la que ha llegado una encuesta desarrollada durante 16 meses por la empresa Populus a petición de los clubes de la Premier League. Y pese a las demandas de parte de los aficionados para que se permita recuperar en el fútbol profesional inglés la tradicional imagen de las gradas convertidas en muros de gente erguida y cantando, la competición les va a pedir que no se levanten por ahora

Aunque las gradas de pie no tuvieron nada que ver en aquello, el fútbol de las islas británicas decidió reformar su aspecto desde la tragedia de Hillsborough en 1989, cuando una estampida a causa de una aglomeración causó la muerte de 96 hinchas del Liverpool. Entre las medidas que acabaron resultando de aquel desastre estuvo la de transformar todas las localidades de los estadios en asientos. “Los asientos son vistos como una medida contra el ‘hooliganismo’ porque están asignados y permiten identificar más fácilmente a aquellos cuyo comportamiento no sea correcto”, explicaba hace un año el periodista David Conn a El Confidencial

Pero los fans ingleses miran con envidia espectáculos como el del Muro Amarillo del Signal Iduna Park, la ruidosa grada del Borussia Dortmund. En Alemania se permiten las gradas de pie seguras. Aunque funcionan con diferentes sistemas, el más popular es el que consiste en algo parecido a unos guardarraíles: unas barandillas de apoyo con asientos plegables que se pueden abrir para que el aficionado se siente, pero que también se recogen si prefiere estar de pie.

La ministra de Deportes del Reino Unido, Tracey Crouch, rechazó la pasada semana una petición del West Bromwich Albion para instalar 3.600 localidades con el sistema alemán para la temporada 2019, 30 años después de Hillsborough. La petición para cambiar la ley, que ya intentaron otros clubes en el pasado, fue rechazada y por ahora la Premier League es incapaz de expresar una postura firme al respecto. Los poco definitivos resultados de su encuesta llevan a la competición a afirmar que “la cuestión es compleja y llena de matices y claramente requiere más investigación sobre cómo las zonas de pie pueden influir en los estadios de la Premier, la experiencia globlal de los aficionados en los partidos y en las normas de seguridad”. 

Y no es que los aficionados no se pongan de pie en los estadios. En La Liga española existen unas gradas de animación donde se permite ver el fútbol de esa manera, pero cada aficionado cuenta con un asiento asignado que lo identifica. Lo que dicen muchos hinchas es que tener un asiento común a sus pies molesta y es incluso más peligroso cuando se quiere celebrar un gol.

Aunque el fútbol se ha convertido en un espectáculo cada vez más global y se acerca a una experiencia que se puede vivir tranquilamente en familia, sigue habiendo quien entiende que si no se puede vivir de pie, jamás volverá a ser una experiencia pasional como antaño.