Cómo de grave tiene que ser la situación para que la asociación que agrupa a las principales ligas europeas, la European Professional Football Leagues (o simplemente European Leagues), haya puesto el grito en el cielo. Temiéndose una y otra vez los movimientos para crear una Superliga europea, ya dentro de los marcos de la UEFA o incluso fuera de ellos, la EPFL ha pedido una reacción al máximo organismo del fútbol europeo porque temen que los aficionados pierdan el interés en los campeonatos nacionales. Y por eso critica la reforma anunciada por la UEFA para la Champions y la Europa League.

“Es decepcionante que, desde nuestro punto de vista, el equilibrio competitivo no está siendo tratado en la familia del fútbol. Y es algo fundamental para nuestros miembros en los meses que vienen, trabajaremos duro para crear un modelo de distribución financiera más justo y mejor“, explicó Lars Christer Olsson, presidente de la EPFL, tras la asamblea general de la asociación. Olsson está viendo cómo las principales ligas europeas están decididas hace semanas (Francia, España, Inglaterra, Alemania) y sólo Italia mantiene la emoción con unas pocas jornadas por disputarse

Olsson y el resto de la EPFL creen que esta situación sólo irá a peor porque el actual sistema de distribución de premios en la Champions League (y también en la Europa League) premia sobremanera a los equipos que ya compiten en ella. Y esa pescadilla que se muerde la cola se pondrá pronto obesa, porque a partir de ahora las grandes ligas tendrán 4 plazas aseguradas a través de sus campeonatos nacionales, sin previas ni incomodidades. Esto es, la tendencia sugiere que los participantes en la Champions serán cada vez más repetitivos y cada vez más ricos respecto a los que no lo sean.

“Necesitamos evitar meternos en un ciclo negativo, donde podemos ver a a nuestra base de aficionados desgastarse y podríamos perder nuestra posición dominante en el mundo del deporte“, añadió el máximo ejecutivo de la Eredivisie holandesa, Jacco Swart. No dicen nada las ligas de la EPFL de un reparto más equitativo a nivel europeo de los derechos de televisión que esas ligas, como entes responsables, negocian para sus clubes.

La agrupación de los campeonatos europeos también pide a la UEFA que se unifique la fecha del fin del mercado de fichajes en verano para el 31 de agosto a medianoche, un día en común para todas las ligas europeas y no que cada una lo decida cuando le plazca, sometiendo a mucho estrés a los que cierran antes que, por ejemplo, la liga española. ¿Bastará este aldabonazo en la puerta de la UEFA para llamar la atención sobre el futuro de los torneos domésticos?

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