El Hamburgo se aferra a la permanencia en la Bundesliga. El histórico del fútbol germano, el único club que jamás ha descendido de la máxima categoría, ha superado por 1-3 al Wolfsburgo, rival directo y al que deja muy tocado de cara a los dos últimas jornadas de competición. El nipón Tatsuya Ito lideró el triunfo de los suyos con un gran papel en la primera mitad, en la que el Hamburgo obtendría una sólida ventaja que resultaría determinante.

Los veintidós protagonistas saltaron al césped del Volkswagen Arena muy conscientes de lo muchísimo que había en juego. Se palpaba la tensión, el miedo al error, el respeto por la delicada situación que viven unos y otros. Esos nervios iniciales se llevaron por delante a la musculatura de Tisserand, obligando al Wolfsburgo a realizar el primer cambio a los 11 minutos. Y así avanzaba el reloj, sin apenas noticias del balón… hasta que apareció un diminuto japonés. 

Tatsuya Ito, que ya había sido protagonista en la reciente victoria sobre el Friburgo, se echó a la espalda al cuadro visitante y reventó el partido muy cerca del descanso. Primero provocó el penalti de Guilavogui, transformado después por Bobby Shou Wood, y ya en descuento colocó un soberbio centro que enviaría a la red por Lewis Holtby. Un 0-2 que dejaba helado al equipo de la Volkswagen. 

A partir de ahí, el Hamburgo intentó dormir el encuentro y que ocurriese lo mínimo posible. Su plan era obvio, evidenciado por la amarilla a su portero Pollersbeck por pérdida de tiempo a los 67 minutos. Con los locales cada vez más hundidos, los visitantes pudieron sentenciar con sendas ocasiones de Kostic y Douglas Santos (a pase de Ito), desbaratadas por el meta Casteels. Es lo bonito del fútbol, que cuando más cerca parecía el 0-3 llegaría el 1-2

Lo conseguiría el joven Brekalo, introducido tras el paso por vestuarios, con un soberbio lanzamiento de falta. El croata pudo aumentar su protagonismo poco después, al caer dentro del área y generar las dudas del árbitro, que finalmente consideró la acción como un piscinazo. Serían dos suplentes del Hamburgo los que liquidarían la contienda en sus instantes finales. Jatta asistía a Waldschmitd y este sería derribado en el área por William; Casteels volvía a detener a Kostic pero el propio Waldschmitd era el más rápido de todos para convertir el rechace, subir el 1-3 y prolongar las esperanzas de permanencia de un histórico germano. 

El Hamburgo sigue en descenso a falta de dos partidos para el final de la Bundesliga, pero acumula 28 puntos, sólo dos por debajo del Mainz (que juega mañana contra el Leipzig) y el Wolfsburgo. Sus últimos compromisos, aún así, no serán sencillos, contra Eintracht y Monchengladbach, ambos aspirando a posiciones europeas. 

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