¿Auf Wiedersehen Hamburgo? Efectivamente, el Dinosaurio está a punto de despedirse de la Bundesliga por primera vez en sus 98 años de laureada historia (130 si contamos su identidad anterior). El que fuera campeón de la Champions en 1983 ha caído contra el Eintracht de Frankfurt en la penúltima jornada del campeonato germano y su permanencia depende de un milagro, siempre a expensas de lo que haga el Wolfsburgo el próximo fin de semana. Una dramática situación para uno de los grandes de Alemania

Tras sumar dos victorias consecutivas ante el Friburgo y el propio Wolfsburgo, los muchachos de Christian Titz llegaban al encuentro con una buena dosis de moral. Pero este encuentro era el más difícil todavía: el Eintracht es el finalista de Copa y se encuentra rozando las plazas europeas. Había tantísimo en juego que los primeros compases eran de permanente respeto, sin demasiadas aventuras en área enemiga. 

Dicho equilibrio se rompió en torno a la media hora. El japonés Ito, uno de los principales soportes del Hamburgo en este último tramo del curso, abría el marcador tras un excelente pase de Aaron Hunt. Sin embargo, para desgracia visitante, el colegiado anulaba (correctamente) el tanto gracias a la intervención del VAR. Era un duro golpe pero la verdadera tragedia empezaría a gestarse poco después. 

El habitual asistente de las Águilas Marius Wolf convertía el 1-0 tras un buen desmarque y la asistencia de Haller. La situación hubiera empeorado todavía más al borde del descanso si no fuera por el meta visitante Pollersbeck, que evitó el gol del español Omar Mascarell. Al Hamburgo no le quedaba más remedio que volcarse en la reanudación y así sucedió. Papadopoulos pudo empatar con un testarazo y Hradecky apareció cuando ya se cantaba el 1-1 de Bobby Wood. Aunque la verdadera ocasión, con mayúsculas, llegaría a través de un trallazo del brasileño Douglas Santos repelido por el poste.

Como tantas y tantas veces se ha visto, el fútbol es muy caprichoso y hoy esa lección se la llevó el Hamburgo. Porque cuando mejor estaban los visitantes… sí, nacería el 2-0 tras un carrerón del holandés Willems, cuyo disparo se estrelló en el cuerpo de Pollersbeck antes de que Mascarell sentenciara al Dinosaurio. La crueldad del destino quiso que el tercero y definitivo lo anotase el veterano Meier, ex del cuadro visitante

El Hamburgo podría haber descendido con este tropiezo, pero la abultada derrota del Wolfsburgo en Leipzig (4-1) les entrega una mínima esperanza de cara a la última jornada. Mínima por no decir otra cosa, ya que los Lobos recibirán en casa al colista y ya descendido Colonia. Los también apodados Pantalones Rojos han estado varios años jugando con fuego, salvándose in extremis y a través de la promoción, aunque en esta ocasión parecen abocados al desastre. 

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