Leyendo las declaraciones de ambos, parece que se llevan bien, pero a nadie le extrañaría que Yaya Touré le guarde algo de rencor a Pep Guardiola. El poderoso centrocampista marfileño dejó el Barcelona en 2010, conforme iba perdiendo protagonismo en los planes del por entonces técnico culé, que quería liberar el eje del equipo para que creciese Sergio Busquets. El futbolista africano encontró refugio en el Manchester City, del que anoche se despedía convertido en leyenda citizen. Curiosamente, aplaudiéndolo desde el campo en su adiós volvía a estar Guardiola

De igual modo que hace ocho años, Yaya vio menguar su rol en el equipo, disputando solo 10 partidos de Premier League esta temporada de los 316 totales sumados en su paso por el club sky blue. En cualquier caso, su legado ya estaba escrito. “No podemos olvidar que en el período de Roberto Mancini, y especialmente Manuel Pellegrini, Yaya fue la clave, el jugador clave”, recordó Guardiola en la previa del partido que el City le ganó 3-1 al Brighton y sirvió para que el Etihad Stadium homenajease al número 42. “Tenemos una instalaciones increíbles, pero el club se convirtió en lo que ha sido gracias a los jugadores. Yaya Touré vino aquí cuando comenzó esta idea de club y lo que somos en este momento es gracias a lo que ha hecho este tipo”, insistió el entrenador. 

En Manchester Touré ganó tres veces la Premier League, una FA CUp y tres Copas de la Liga durante una época brillante para el club. “Si no vas a ser una leyenda con eso, entonces no hay manera de ser una leyenda”, proclamó micrófono en mano desde el césped el capitán del equipo, Vincent Kompany y ante una afición que no se cansó de corear el nombre de su ídolo. 

El cuatro veces nombrado mejor futbolista de África, que recibió la visita sorpresa de su hermano Kolo Touré con el que compartió vestuario en el City, tuvo el detalle de desear en su adiós una pronta recuperación para el mito del United, Sir Alex Ferguson. Después fue dicharachero en los medios españoles que lo llamaron para preguntarle por esa jornada emocionante. Declaró en la Cadena Ser que “el FC Barcelona ha sido el equipo más importante en mi vida. Me ha dado alegría, experiencia, humildad… Me ayudó a crecer como futbolista dentro y fuera del césped. Fue un paso fundamental en mi carrera”. 

Su nostalgia por el club en el que pasó tres temporadas frente a las ocho en Inglaterra llama la atención, especialmente en la noche en la que el City batía tres marcas de la Premier League a falta de una jornada para el final del campeonato: mayor número de victorias (31), récord de puntos (97) y récord de goles marcados (105). Pero el mediocampista, llegador y no exento de técnica, insistía: “Echo de menos el Barcelona por Messi e Iniesta, que es una persona formidable. Si me llama el Barcelona me iría segurísimo”. 

Quizás a Touré lo que le atrae del Barça es que Guardiola no tiene planes de volver al Camp Nou. “El club necesita crecer. Para mí no ha sido tan fácil y he tenido que aprender a trabajar con él”, confesaba sobre su última convivencia de dos años con el de Santpedor. Ahora, como hace ocho campañas, es Guardiola el que se queda y Yaya el que se tiene que marchar. 

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