Tanto tiempo en la cuerda floja que al final tenía que suceder. Después de tres permanencias in extremis en 2014, 2015 y 2017, recurriendo con frecuencia al duelo de promoción, el Hamburgo abandona la Bundesliga por primera vez en su historia. El Dinosaurio derrotó al Monchengladbach por 2-1 pero dicho triunfo fue inútil debido a los tres puntos que el Wolfsburgo sumó ante el Colonia (4-1), provocando una oleada de incidentes y caos protagonizada por los ultras del histórico equipo alemán

La tarde empezó torcida con las noticias que llegaban desde el Volkswagen-Arena. Guilavogui adelantaba a los Lobos en el primer minuto, anulando la diana del Hamburgo a los 11 minutos gracias a Aaron Hunt. Drmic y Jonas Hector igualaban para los visitantes en ambos duelos, dejando todo por decidir de cara al segundo acto. La diana de Holtby supondría los deberes hechos para el Dinosaurio, estériles en cualquier caso porque Origi, Knoche y Brekalo habían colocado el 4-1 para el Wolfsburgo, destinado este año a la promoción (contra el Holstein Kiel). 

La grada era conocedora del resultado en el Volkswagen-Arena y la cuenta atrás hasta el pitido final se convirtió en un drama. Básicamente, porque el reloj que marcaba la permanecencia de 55 años consecutivos de su club en la máxima categoría del fútbol germano estaba muy cerca de ponerse a cero. Era la anticipada caída de un gigante, una entidad que presume además de seis Bundesligas y una Champions League conquistada en 1983. Pero en esta ocasión, pese a ganar cuatro de sus últimos seis compromisos, el destino ha dictado descenso. 

Antes de que el reloj se detuviese, los ultras quisieron dejar su huella y protagonizar el triste epílogo de su equipo en la Bundesliga. Mientras el resto del estadio apoyaba a sus futbolistas, los radicales inundaron el césped con bengalas y botes de humo, provocando la intervención policial y la detención del encuentro durante 17 minutos. La mayoría de seguidores ovacionaron a las fuerzas de seguridad y abuchearon a los lamentables ultras, al mismo tiempo que el club lo hacía en sus redes sociales. 

Sofocada la rebelión en la grada, el encuentro finalizó y con ello el Hamburgo se despidió de la Bundesliga. Se va así el tercer equipo en la clasificación histórica alemana, solo por detrás del Bayern (que no se encontraba entre los fundadores de la actual competición) y el Werder Bremen. La plantilla dio una vuelta olímpica a su estadio entre los aplausos de los seguidores más sensatos, tal vez colocando el primer granito de arena para el regreso de un grande que dice adiós (o hasta pronto). 

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