El fútbol inglés mira con cierta preocupación el éxodo de jóvenes futbolistas hacia la Bundesliga. Hubo una época en la que el jugador británico era muy temeroso de hacer las maletas y adentrarse en Europa, pero el fútbol y el continente han cambiado mucho y los veinteañeros no tienen los reparos de sus mayores. Los casos de Mandela Egbo, Jadon Sancho, Reece Oxford y Ademola Lookman resuenan en los despachos de la Premier League como jóvenes talentos que avisaron de que no se conformarán con esperar su ocasión en los primeros equipos. Y ahora el que teme que suceda algo similar es el Liverpool con Rhian Brewster, el delantero juvenil al que tientan desde Alemania.

Brewster se hizo un nombre en el Mundial sub-17 que venció Inglaterra hace unos meses, en un torneo en el que fue el máximo goleador. Acumula experiencia en la Youth League al mando de Steven Gerrard en el equipo juvenil del Liverpool, y el entrenador Jürgen Klopp cree que puede tener un hueco en la plantilla de la próxima temporada, por más que los minutos parezcan restringidos con el espectacular rendimiento de los Mané, Salah y Firmino, y además Naby Keita a punto de ser llamado a filas desde el RB Leipzig. Quizás sea eso lo que tiene a Brewster preocupado y escuchando ofertas alemanas, principalmente la del Borussia Mönchenglabdach, pero al parecer también la del propio RB Leipzig y la del Borussia Dortmund.

Rhian Brewster está dando largas a las ofertas del Liverpool de hacerle un contrato de larga duración. El delantero de Londres está en Anfield con una beca, después de que el Chelsea le rechazase. Además de decepcionar a Klopp, el chico puede irse sin dejar un euro en las arcas del club red. Su aspiración es tener minutos de primer nivel e intuye que en el Liverpool va a estar complicado. La baza de Klopp es que le gusta el delantero y además percibe que, a pesar del renacimiento del conjunto de la ribera del Mersey, falta un jugador tipo Michael Owen o Robbie Fowler que incendie a The Kop con apenas una carrera.

Ése podría ser Rhian Brewster, un chico de 17 años con carácter suficiente como para denunciar públicamente insultos racistas de sus rivales en competiciones internacionales, tanto con Inglaterra como con el Liverpool. Las denuncias de Brewster pusieron a la UEFA en situaciones incómodas con instituciones como el Spartak de Moscú o las selecciones de Ucrania y de España. Mientras, Klopp intenta mimarle: en la cena de gala de la asociación de periodistas que cubren la Premier League y que premiaron a Mohamed Salah como el mejor futbolista del año, el técnico alemán invitó a Rhian Brewster para participar en la gala. El delantero egipcio posó con él en la foto y le cedió el trofeo como para incluirlo en lo que puede venir. ¿Será suficiente para seducir al prometedor delantero?