El Arsenal tenía por delante la difícil tarea de rellenar el vacío profesional y simbólico de Arsene Wenger en el club, después de dos décadas de carrera del entrenador francés en el banquillo de los Gunners. Y el proceso de selección del nuevo inquilino ha sido rápido, si atendemos a las informaciones que publicaron la BBC y The Guardian a última hora del lunes. El problema es que quizás el resultado no fuera el esperado por buena parte de la afición londinense. Porque Unai Emery no ilusiona tanto como Mikel Arteta para ser el escogido en la nueva era post Wenger del Arsenal.

Según los medios ingleses, el entrenador español ha seducido, a pesar de no tener un inglés perfecto según la BBC, al más alto ejecutivo del Arsenal, Ivan Gazidis. El en ocasiones histriónico y siempre apasionado Emery, cuyo perfil de hombre trabajador y nervioso hasta el extremo genera dudas entre los aficionados que se dejan seducir más por la imagen pública del entrenador, parece haber convencido a la jerarquía del Emirates Stadium, que pondrán en su mano 50 millones de libras más los ingresos por ventas de algunos de los protagonistas de la decepcionante temporada del Arsenal, encuadrado en la Europa League. 

Es en la segunda competición continental donde Unai Emery se hizo un nombre en el panorama europeo, con sus tres títulos con el Sevilla, para el que supo gestionar a la perfección las perlas en el mercado que le fue extrayendo el ahora director deportivo de la Roma, Monchi. Su éxito rotundo en el club andaluz le sirvió para ganarse el puesto en el PSG, pero los egos, la figura de Neymar y la aparente poca importancia de un proyecto deportivo que deba atender con el mismo mimo a las estrellas que a la intendencia fueron demasiado para un Emery al que ese tipo de ambiente le fagocita. La clave estará en saber si será capaz de que su perfil se adapte mejor en el Arsenal o también la situación le rebase.

No le ayudará haber comenzado con el mal pie de que su elección suponga el descarte de un preferido de la grada. Todo parecía indicar que el Arsenal se decantaría por Mikel Arteta, toda vez que su principal objetivo, el alemán Tuchel, fue escogido por el dinero del PSG. Arteta, ayudante de Pep Guardiola en el Manchester City y exfutbolista del Arsenal, encajaba como un guante en la herencia de Wenger para el Arsenal. Pero Ivan Gazidis prefirió no arriesgar por la inexperiencia como entrenador jefe del exjugador vasco. En ese sentido, Unai Emery es una apuesta más segura, pero el vestuario gunner tendrá que comprarla. 

La del Arsenal será la tercera experiencia en el extranjero de Unai Emery. De la primera, en el Spartak de Moscú, lo más recordado son unas fotos suyas cenando en un restaurante con una joven rubia local. La segunda tenía fecha de caducidad casi desde el momento en que Neymar puso un pie en París. La tercera arranca con un mito del Arsenal, Ian Wright, diciendo en la radio: “¿Qué está pasando en el Arsenal? ¿De dónde sacaron a Emery? No me lo puedo sacar de la cabeza?” Buena suerte, Unai.

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