Hace exactamente dos meses, el pasado 12 de abril, el Sporting CP se despedía de la Europa League tras caer en los cuartos de final contra el Atlético de Madrid, después campeón de la competición. El cuadro luso decía adiós con la cabeza alta, venciendo por 1-0 en un duelo en el que fue claramente superior a su rival. Eran otros tiempos, con el equipo lisboeta situado en una privilegiada posición para alcanzar las plazas de Champions League en la Superliga. Por si fuera poco, seis días después eliminaban al Oporto para sellar su plaza en la final de Copa

Pero el fútbol avanza a una velocidad de vértigo y hoy el Sporting es una entidad sumida en el caos más absoluto. Todo, por supuesto, a raíz de los bochornosos incidentes protagonizados por sus aficionados radicales después de que los Leoes perdiesen en la última jornada liguera ante el Marítimo y cediesen su plaza de Champions al eterno rival, el Benfica. Inmediatamente después de esa derrota, los ultras lisboetas asaltaron las instalaciones del club y agredieron al entrenador, Jorge Jesús, y a varios futbolistas, además de destrozar el vestuario

La primera consecuencia de tal locura fue que el Sporting perdió, días después, la final de Copa contra el modesto Aves (decimotercero en la Superliga). Pero era obvio que el asunto no se quedaría ahí. Nada más finalizar el curso, Jorge Jesús (quizás el segundo técnico portugués más cotizado) hizo las maletas rumbo al Al-Hilal, de Arabia Saudí. Y ahora son muchos de los jugadores los que se despiden, con toda la razón, alejándose del salvajismo que mancha sus gradas. Lo peor para el conjunto lisboeta es que se trata de sus principales estrellas y que todos ellos están rescindiendo el contrato, por lo que no ingresarán ni un euro por sus salidas

A los tres futbolistas citados en el tuit anterior hay que unir al portero internacional Rui Patricio, al joven luso Daniel Podence y al holandés Bas Dost. Por ahora, ya que la plantilla del Sporting tiene hasta el jueves para rescindir y se esperan más salidas. Especialmente sangrante para el club portugués es ver salir a varios canteranos, pero aquí están los resultados de mantener en la grada del estadio José Alvalade a una cuadrilla de descerebrados que sólo han traído la desgracia a un histórico del fútbol portugués. 

Con la carta de libertad bajo el brazo, los jugadores ya negocian por su futuro inmediato. Más bien, el agente de casi todos ellos, Jorge Mendes. Rui Patricio interesa al Wolves, recién ascendido a la Premier League, mientras que Bas Dost ya tendría un acuerdo con el Sevilla. Sus vecinos del Betis están muy interesados en el habilidoso Gelson Martins y el insaciable Monchi, que ya a reclutado a cuatro refuerzos (Coric, Marcano, Cristante y Kluivert), le ha echado el ojo a Bruno Fernandes. Todos dicen adiós al Sporting empujados por la histeria ultra. 

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