El PSG no da tregua a sus rivales domésticos ni a principios de agosto. El tirano absoluto de la Ligue 1 ha aplastado a un inocente Mónaco para alzarse con la Supercopa de Francia, el primer título de la era Tuchel en la capital gala. Ángel Di María, por dos ocasiones, Christopher Nkunku y Timothy Weah sentenciaron al equipo de Leonardo Jardim, que no fue rival pese a las diversas ausencias en el todopoderoso cuadro parisino

Pese a tratarse de un título menor en comparación con otros, el partido arrancó con mucha intensidad, especialmente por parte del conjunto monegasco. Jemerson realizó una dura entrada sobre Di María y el marfileño Jean-Eudes Aholou, fichaje de los del Principado, vio amarilla a los 4 minutos. El frenético ritmo se palpaba también en las áreas, con abundantes llegadas aunque sin excesivo trabajo para los porteros

Poco a poco, el mayor talento del PSG empezó a inclinar el campo hacia una portería. Di María era una pesadilla para la zaga rival, mientras Verratti y Rabiot manejaban el centro del campo a su antojo. Una intervención de Gianluigi Buffon a disparo de Rony Lopes fue el único trabajo del veterano italiano en su estreno oficial, justo antes de que el Fideo abriese el marcador con un golazo de falta. Nkunku, poco después, dejó el duelo visto para sentencia al filo del descanso. 

El Mónaco saltó al segundo tiempo con varios cambios e intenciones renovadas, acercándose con peligro a la meta de Buffon. Pero los de Jardim siguen perdiendo efectivos, como el pasado verano, y aunque su entrenador sabe que ahora toca formar a nuevos jóvenes, las bajas de Fabinho o Thomas Lemar se notarán a corto plazo. Además, Radamel Falcao no estaba disponible y su refuerzo estrella, Aleksandr Golovin, lleva una semana de entrenamientos. 

Pero mientras los monegascos amagaban, el PSG golpeaba con fuerza. Di María estuvo cerca del 3-0, instantes antes de que el hijo del mítico George Weah, Timothy, lo subiese gracias a un buen pase del lateral Stanley Nsoki (objeto de deseo de Rafa Benítez para su Newcastle). De ahí al final, los de Tuchel hicieron lo que quisieron con su entregado rival, con la entrada de Neymar y el 4-0 definitivo, obra otra vez de Di María, como highlights

Así pues, un encuentro sin historia para un PSG que arranca un año más arrasando en las competiciones domésticas. El Mónaco va a tener que trabajar muchísimo, tanto en el campo como en los despachos, si quiere acercarse lo más mínimo a la engrasada maquinaria de Thomas Tuchel. Todo ello, además, con una presencia testimonial de Neymar o las ausencias de Edinson Cavani y Kylian Mbappé

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