El Manchester City comenzó la temporada oficial del fútbol inglés como la terminó: levantando un título. Los apóstoles de Pep Guardiola siguen acumulando motivos para adorar al profeta catalán, porque su juego cada vez se ajusta más a la velocidad frenética de la Premier League sin perder precisión, pero al mismo tiempo cuentan los títulos de Pep en su carrera y corren el riesgo de acabar reclamando el que le falta en los últimos años: la Champions League. Sea como fuere y si de verdad se trata de que la filosofía de juego de Guardiola es la que más hace disfrutar (y además hace ganar), uno de los ejemplos plenamente satisfactorios se pudo ver en la Community Shield y el despieza que el City hizo del nuevo Chelsea de Maurizio Sarri. 

Fue un 2-0 que pudo ser más rotundo, y que evidenció las diferentes velocidades (por preparación de pretemporada, por ajustes de sistemas) que Manchester City y Chelsea presentaron. La velocidad de vértigo del equipo sky blue desnudó a unos Cesc, David Luiz y Rüdiger que parecieron viejos de repente. Sergio Agüero hizo los dos tantos y se convirtió (aún más) en historia del Manchester City, al ser el primer jugador de la historia del club inglés en alcanzar los 200 goles oficiales. “Nos impresionó cuando llegó, porque siempre sufre un poco con su condición física. Pero estaba muy fino. Creo que la operación de rodilla le ayudó. Estaba sufriendo en las temporadas anteriores y Ramón Cugat -el mejor del mundo- hizo un trabajo perfecto. Son grandes noticias para nosotros”, dijo Guardiola sobre Agüero, que ha respondido a la perfección a la competencia de Gabriel Jesús en el City.

Pero fue el joven Phil Foden quien conquistó al técnico catalán con su actuación. Ante un Chelsea que echó de menos a sus mundialistas Hazard, Willian y compañía, el City se permitió el lujo de que un joven de 18 años reclamase minutos de importancia en uno de los equipos más ricos del mundo. Con Bernardo Silva haciéndole sitio jugando un gran partido algo más retrasado, Foden llenó el ojo de Guardiola. “Está listo para ser importante en la Premier League, ya lo estaba la temporada pasada. Es un año más maduro, ha entrenado todo el tiempo con nosotros, así que está acostumbrado a pelear con los mejores. Por eso es tan bueno tener un jugador de su talento, además es de Manchester”, alabó Guardiola al joven Foden.

La victoria incontestable del City apenas peligró en una jugada en la que Claudio Bravo se complicó con la pelota en los pies. El Chelsea de Sarri evidenció que necesita un poco más de tiempo para ajustarse a un nuevo molde de fútbol, y también que la ciclotimia de Morata amenaza con asentarse en la depresión. “Es muy difícil. Depende de mí y depende de los jugadores. En otros clubes, a veces el trabajo fue más largo, en otras ocasiones menos”, avisa Sarri, al que ya se le torció el gesto al comprobar que las instalaciones del Chelsea son libres de humos de tabaco. Tiene trabajo por delante.

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