Una de las cualidades que más se valora en el deporte de élite es la perseverancia. Asumir la derrota como algo habitual y levantarse para volver a intentarlo suele acabar con premio. Y si no que se lo pregunten a Edgardo Bauza. El argentino, ex jugador y ahora entrenador, acaba de firmar su contrato como nuevo seleccionador de Arabia Saudí y será el encargado de dirigir al combinado asiático en el Mundial 2018 en Rusia.

Poco ha tenido que hacer Bauza para conseguir el billete para la cita del próximo verano, al menos en lo que se refiere a carga de trabajo en su nuevo equipo, ya clasificado. Pero su insistencia viene de más atrás, concretamente hace un año, cuando fue elegido por la AFA para coger las riendas la selección argentina. Su trayectoria dirigiendo a Messi y compañía duró ocho encuentros, con un pobre balance de tres triunfos, tres derrotas y dos empates antes de ser despedido, no en los mejores términos.

Tras dejar tocada a Argentina asumió la responsabilidad en el banquillo del combinado de Emiratos Árabes. Tenía ante si la segunda oportunidad de plantarse en Rusia, pero tampoco lo logró. Dos derrotas, un empate y una única victoria, curiosamente ante Arabia Saudí, su actual equipo, lo dejaron de nuevo a las puertas. El premio a estos dos trabajos de dudoso éxito le llegó esta semana, cuando fue el elegido para sustituir en el banquillo de ‘Los hijos del desierto’ al holandés Van Marjiwk, técnico de la selección tulipán que cayó en la final del Mundial 2010 ante España.

Lo más curioso de esta historia es que el destino, siempre caprichoso en el fútbol, ha querido que Bauza se asegure su plaza en Rusia incluso antes que su propio país. Porque Argentina no tiene todavía cerrada su clasificación. Ni mucho menos. Los dos últimos empates ante Uruguay y Venezuela dejan a la ‘albiceleste’ quinta, puesto que da derecho a la repesca, pero tiene a Chile apretando. Dependen de sí mismos para evitar la tragedia, pero, de momento y al menos hasta el próximo mes de octubre, el único argentino que estará seguro en el Mundial es ‘El Patón’.