Su ausencia en la última Eurocopa, la primera en la historia con 24 selecciones nacionales, debería haber supuesto un severo aviso. Pero el fútbol holandés no lo captó. Ahora, la Naranja Mecánica se encuentra al borde del abismo otra vez, aunque de cara a un escenario más lujoso todavía, el Mundial de Rusia. A falta de dos compromisos en su grupo A, los tulipanes se agarran a sus últimos cartuchos. Como, por ejemplo, el retornado Ryan Babel.

El futbolista del Besiktas es una de las caras nuevas que el técnico Dick Advocaat ha seleccionado para intentar obrar el milagro. Una hazaña que pasa por batir a la débil Bielorrusia el 7 de octubre pero especialmente hacer lo propio con Suecia tres días después. Los escandinavos ocupan ahora mismo la segunda plaza, la de la repesca, y todo lo que no sean superarles significaría un nuevo desastre.

Una de las críticas fundamentales vertidas sobre la selección nacional holandesa ha sido la incapacidad para diseñar un relevo generacional productivo. Los tulipanes siguen dependiendo en exceso de los chispazos de Robben o Sneijder, mientras la nueva hornada sigue sin matricularse. Porque hasta ahora ahí se han quedado Depay, Janssen o Wijnaldum.

En un terreno intermedio se encontraría el propio Babel, futbolista que contó con cierto despunte en su etapa con el Liverpool. Por aquel entonces, Rafa Benítez exprimía las cualidades del joven holandés, cuyo currículum fue cuesta abajo sin frenos desde su salida de Anfield.

Y cuando ya casi parecía un ex futbolista, un club acudió a su rescate. Era el Deportivo de La Coruña, ofreciéndole quizás su última oportunidad en el panorama europeo. Una ocasión que Babel aprovechó. En su breve pero intensa etapa blanquiazul recordó a aquella joya juvenil del Ajax, ganándose a la grada en apenas un trimestre. Su gran contrato fin de carrera estaba listo. Le esperaban en Estambul.

Pese a la insistencia de Riazor, el nuevo ídolo emigraba al fútbol turco para vestir la casaca del Besiktas. Y hasta ahora, un acierto. El holandés ha regresado al escenario continental de primera clase, la Champions League, y arrancado el curso como un tiro, ejerciendo como uno de los referentes ofensivos de los suyos. Precisamente, lo que ansían que pueda emular junto a sus compatriotas. Los Países Bajos deben aferrarse a la épica tardía y de eso sabe bastante Ryan Babel.

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