La última jornada de clasificación para el Mundial de Rusia 2018 en el grupo sudamericano va a ser un baño de sangre. Va a ser como Battle Royale, pero en versión fútbol. Ninguna selección añadió su nombre a la lista de ya clasificadas para el Mundial. Quedan por repartirse tres plazas directas para Rusia, más la repesca. Hay seis equipos con opciones de logar esos cuatro puestos. Uno de ellos es Argentina, la Argentina de Leo Messi, un hombre que se estrella una y otra vez con la triste realidad de su selección, obligado a superar las 12 pruebas de Astérix sólo para hacer un gol. Ante Perú, otro 0-0 y otro ejercicio de impotencia. A la albiceleste le basta con ganar a Ecuador en Quito el martes para al menos asegurarse la repesca y ése es su problema: que ahora mismo, la perspectiva de ganar un partido parece demasiado quimérica.

Desde la llegada de Sampaoli al banquillo, Argentina no gana. Es más, no marca: el único gol fue en propia puerta, ante Venezuela. Ver sus partidos es asistir a un ejercicio constante de impotencia, es ver a un equipo incapaz de generar fútbol de manera constante a no ser que Messi inicie la jugada, sea capaz de dar el último pase y, a poder ser, rematar él mismo a gol. Dybala la rompe en el Calcio, el Papu Gómez es el único que le hace sombra, Higuaín volvió a marcar goles y Agüero batirá en breve el récord histórico goleador del City: nadie es capaz de replicar ese buen momento con su club en Argentina. Y Messi lo echa de menos. Ante Perú, la Pulga pudo marcar tres goles (un tiro a la salida de un córner rebotado por un defensa cuando se colaba, una rosquita pegada al palo y otro tiro que dio en el poste) y dejó tres pases de gol imperdonables (dos a Benedetto, otro a Rigoni).

No hubo manera. Perú se defendió con todo y luego supo hacer posesiones largas para desesperar y agotar a una Argentina sin ideas. Hasta Paolo Guerrero estuvo cerca de marcar en la falta que cerró el partido en el 94. El resultado es tan dramático como el fútbol de la albiceleste. La Bombonera estaba más pendiente de los resultados de Chile y de Colombia que de ver si algún jugador argentino que no fuera Messi era capaz de eliminar a un rival. Colombia iba ganando a Paraguay 1-0 con gol de Falcao, pero se dejó remontar, perdió la ocasión de certificar su pase al Mundial de Rusia 2018 y ahora deberá jugársela en la última jornada en casa ante Perú. El resultado abrió el abanico para Argentina por arriba (porque si gana adelantará a Perú o a Colombia, o incluso a las dos si empatan) pero también le creó un nuevo enemigo por abajo.

La victoria le permite a Paraguay llegar con opciones a la última jornada. Los guaraníes están justo por detrás de Argentina (25 puntos por 24). Y reciben a Venezuela en la última jornada, la peor selección del grupo. Más presión para Argentina. Chile, por su parte, ganó a Ecuador. La selección ecuatoriana ya está eliminada y en plena crisis recibirá a Argentina en la altura de Quito: cualquier cosa puede pasar con los ecuatorianos, con todo perdido pero en el foco del mundo futbolístico. Chile tiene opciones de meterse de manera directa pero y en Brasil, que lo tiene todo hecho hace meses y con la tentación de relajarse y eliminar una opción de salvación para Argentina.

Vamos, un quilombo monumental aunque el partido se haya jugado en La Bombonera. Argentina ha llegado al límite y lo que pueda pasar el martes marcará a una generación entera. A pesar de los esfuerzos de Messi.

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