Fernando Santos tiene la vida más que solucionada. Camino de una jubilación tranquila en su Lisboa natal, donde quizás regresar a labores de ingeniería electrónica en la que se formó, el seleccionador de Portugal se ganó honores para siempre con el título en la pasada Eurocopa. Quizás eso le dé la serenidad precisa para tomar decisiones como las que tomó el sábado ante Andorra: sentar a Cristiano Ronaldo por considerar que no entrenó bien en la víspera y entender que, a pesar de que Portugal necesitaba ganar sí o sí, su gran estrella generacional no era necesaria para ganar a uno de los peores equipos del continente. Fernando Santos se equivocó y, aunque lo arregló a tiempo, estuvo cerca de pagarlo muy caro.

Más bien lo arregló Cristiano Ronaldo, que salvó a Portugal y a su seleccionador. El delantero luso salió tras el descanso, marcó un gran gol y abrió el camino de la necesaria victoria portuguesa (0-2). Ahora, la selección del gallo se medirá a Suiza en la última jornada de clasificación para el Mundial de Rusia 2018, una lucha cara a cara por el primer puesto del grupo con ventaja para los helvéticos, a los que les vale el empate.

“En el descanso tuve la necesidad de meter a Cristiano y las cosas mejoraron. Me pensé mucho si usar o no a Ronaldo. No llegó en las mejores condiciones físicas y no cumplió al 100 % en los dos primeros entrenamientos con nosotros. Es cuestionable lo que hice, lo admito, pero pensé que era lo mejor”, se explicó Fernando Santos tras el partido. El campo no era el mejor en Andorra y Cristiano Ronaldo estaba a una tarjeta de ser sancionado y perderse el último partido ante Suiza. Pero Portugal estuvo a punto de convertirlo en intrascendente por una pésima primera parte, sin ideas y casi sin ocasiones.

Cristiano Ronaldo lo cambió tras el descanso. Marcó un nuevo gol, el 15ª en el camino a Rusia 2018, su 79º gol con Portugal (el tercer jugador que más tantos ha hecho con una selección en toda la historia). El goleador compulsivo que está atascado y frustrado en la liga española porque no ve puerta se libera con la selección portuguesa, donde es más decisivo que en ningún otro sitio. Tres partidos en Liga sin marcar, con más de 20 remates sin éxito, son extraños en el mejor realizador de la historia del Real Madrid. Con Portugal, la cosa cambia. Sus goles han sido clave para mantener a los lusos en la lucha por la plaza que da derecho a la clasificación directa, sin la repesca tan habitual para la selección ibérica.

Lo tienen difícil: el martes reciben a Suiza en Lisboa. Suiza lo ha ganado todo y tiene tres puntos más, pero Portugal tiene más goles a favor, así que si vence arrebatará la primera plaza del grupo a los Xhaka, Schär, Seferovic y compañía. Para ello, necesitan al mejor Cristiano Ronaldo. “Jugué bien con Bernardo Silva, pero después entró Cristiano e hicimos dos goles. Es el mejor del mundo y por eso marca la diferencia”, resumió André Silva, que marcó el 0-2 en Andorra en los minutos finales. Ya puede Cristiano llegar con molestias o entrenar regular estos días, que difícilmente Fernando Santos le dejará en el banquillo ante Suiza.