Pierre-Emerick Aubameyang tenía muy claros los motivos por los que Gabón se estrelló contra Marruecos y se quedó sin Mundial de Rusia 2018. Según el goleador del Borussia Dortmund, la causa del 3-0 no estuvo en la superioridad de los magrebíes, sino más bien en la debilidad de los rivales por culpa de una intoxicación alimentaria. Un zumo de naranja, según Aubameyang, ingerido en el desayuno antes del partido fue el responsable.

La acusación de Aubameyang, en serio o en broma (casi es peor si la hace en broma), tuvo respuesta en uno de los grandes veteranos de Marruecos, Benatia. ” Con todo el respeto que te tengo, te has quejado del zumo de naranja marroquí. No te engañes, chaval, no fue en el zumo sino el té que venía sin hierba buena”, dice el ex del Bayern y ahora en la Juventus entre risas. A lo que sigue un histórico coro de futbolistas marroquíes en el bus del equipo: “Sin hierbabuena, sin hierbabuena”. Chiste interno, posiblemente.

Sea como fuere, Gabón se quedó fuera del Mundial para el que, de todas formas, tampoco era un super favorito para llegar a Rusia 2018. Pero el caso (que recuerda a la mítica acusación de Brasil de que Argentina sedó a sus futbolistas en Italia 90 dándoles agua intoxicada) es el último en salpicar de polémica y sospechas los partidos de la fase africana de clasificación para el Mundial. Entre la menor profesionalidad de estructura, árbitros y federaciones y la mucha menos visibilidad de sus partidos, siempre acaban pasando cosas extrañas, que a veces tienen consecuencias graves.

Poco antes de lo de Gabón, Ghana fue perjudicada gravemente cuando le birlaron un gol en el tiempo añadido, justo antes del pitido final, que le hubiera valido la victoria sobre Uganda. Un fuera de juego inexistente anuló el gol de Dwamena, y eso permitió a Egipto lograr una clasificación histórica para un Mundial casi 30 años después (por cierto, con un penalti a favor en el 94). Mientras, en la fase africana sigue pendiente de disputarse un Senegal-Sudáfrica cuyo resultado fue anulado porque el árbitro fue suspendido de por vida por sus decisiones. El partido se jugó en marzo y ahora debe repetirse en noviembre.

Sudáfrica venció 2-1 pero Senegal recurrió lo que consideró un escándalo arbitral, que fue sin precedentes porque su reclamación fue escuchada, el colegiado Joseph Odartei Lamptey apartado de por vida y el partido forzado a repetirse. El asunto no es baladí: el grupo D está igualadísimo y los 4 equipos que lo componen tienen opciones de meterse en Rusia 2018. Mucho más grave que un supuesto zumo en mal estado.