A estas alturas, nadie va a descubrir que el nombre propio del cierre de la fase de clasificación de la CONMEBOL para el Mundial de Rusia 2018 fue el de Leo Messi. El astro argentino redefinió la expresión “echarse el equipo a la espalda” para triturar él solo a Ecuador y certificar el billete de Argentina para la cita veraniega del próximo año. Sin embargo, la caótica jornada en la que también celebraron su pase Uruguay y Colombia y en la que Perú accedió a la repesca dejó otras historias, a cada cual más rocambolesca.

Una de las grandes decepciones ha sido Chile. Una doble campeona de Sudamérica que competía, además, de una forma destacada en los últimos Mundiales. La otra Roja finalizó por detrás de los peruanos en la tabla, pero lo más sorprendente es que su actuación en los despachos, y no en el césped, fue la que echó todo por tierra. A no ser que creamos a la mujer de Claudio Bravo, que acusó a compañeros del portero de llegar a entrenar borrachos (no mira a nadie Arturo Vidal).

Tanto Chile como Perú impugnaron por alineación indebida los encuentros disputados en septiembre de 2016 contra Bolivia. La FIFA les dio la razón, de manera que los chilenos sumaron dos puntos más (había empatado 0-0) y los peruanos, tres (cayeran 2-0 en La Paz). La decisión resultó clave, pues de no haberse producido tal denuncia, Chile habría finalizado quinta (repesca) y Perú, en séptima posición y eliminada.

Y hablando de los Incas, tienen un nuevo héroe. Uno al margen de Paolo Guerrero y el resto de sus compatriotas. No es otro que el colombiano David Ospina. El meta del Arsenal colaboró con un buen roce a que el veterano ariete peruano empatase el duelo entre ambas: el lanzamiento de falta tenía que ser indirecto pero el portero cafetero rozó el esférico, permitiendo subir el gol al marcador. Cuando Perú más necesitaba un milagro, nadie podría imaginar que llegaría de la mano de Ospina…

Por si no fuera bastante con el error de Ospina, con el resultado del resto de partidos el empate les valía a Perú y Colombia. Y ahí llegan las acusaciones de amaño en pleno partido, con una conversación de Falcao con jugadores peruanos confirmada por Tapia para que nada se moviese tras el 1-1 que clasificaba a Colombia y metía a Perú en la repesca.

Y como lo mejor siempre queda para el final, Paraguay-Venezuela. Los locales, con esperanzas de meterse en la repesca y hasta de manera directa en Rusia 2018 en función de los resultados; los visitantes, eliminados hace tiempo y el peor equipo del grupo. Pero esto es fútbol y el encuentro finalizó 0-1. Y lo mejor aún estaba por venir… La voz que se atrevió con todo fue la del técnico visitante, Rafael Dudamel, denunciando “llamadas peligrosas” para los jugadores y sospechosas visitas femeninas al hotel de su selección. Las imágenes siguientes valen más que mil palabras. Los jugadores de Venezuela ganaron tres puntos y también el favor de sus esposas.

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