David Silva siendo la solución al problema goleador de la selección española era algo que no entraba en las quinielas de casi ningún analista. Pero la resurrección (o más bien, reconstrucción y reformulación) de España bajo el mandato de Julen Lopetegui ha venido liderada por la explosión del talentoso mediapunta canario, autor de otros dos goles en el claro triunfo de España sobre Costa Rica (5-0) en uno de los pocos amistosos que quedan de aquí al Mundial de Rusia 2018. ¿Será capaz Silva de conducir a España a ganar el Mundial?

Incluso en los años dorados de la selección española, con el Mundial y la Eurocopa ganados de manera consecutiva y clara, la punta del ataque era una incógnita. Primero era la convivencia o no de Torres y Villa. Luego hubo que escoger uno ante la superpoblación de centrocampistas, los mejores del mundo. Luego fue que ninguno estaba al nivel y la selección española vio acompañada su bajada de nivel con la falta de pegada. Lo de Diego Costa no acaba de arrancar y esa media temporada sin jugar por su fichaje por el Atlético de Madrid le puede pasar factura. Ante Costa Rica, otra selección clasificada para Rusia 2018 pero que dejó una pobre imagen en Málaga, Morata vio puerta por cuarto partido consecutivo, pero la irregularidad del madrileño y su menor capacidad asociativa siguen generando alguna duda.

El David Silva goleador le ha venido de perlas a Lopetegui para afianzar su nueva España. El canario acumula 117 internacionalidades y 35 goles, de los cuales 11 llegaron en los últimos 15 encuentros bajo el nuevo seleccionador. Silva, de repente, es un goleador de élite en el difícil contexto de los partidos de selecciones, donde llegas sin contexto táctico, a veces con compañeros diferentes, etc. Y la efectividad del canario da ejemplo del nuevo modelo de la selección española: más directo, más finalizador, más resolutivo y menos masticador de las jugadas, presionando de nuevo muy fuerte en campo contrario.

España sigue jugando más o menos igual que cuando triunfó, sólo que ahora es más joven y vuelve a tener hambre. Sigue teniendo experiencia (Piqué, Ramos, Iniesta, Busquets, el propio Silva) y mucha calidad en el centro del campo. Tiene las ideas mucho más claras y los roles mucho más definidos que la mayoría de selecciones (quizás comparable solo a Brasil y a Alemania). Pero no tiene la calidad del pasado para permitirse ganar casi todos los partidos por 1-0. ¿Puede España ganar el Mundial con David Silva como goleador?

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