Suecia ha hecho valer la ventaja obtenida en el choque de ida y se ha clasificado para el Mundial de Rusia 2018 tras eliminar a una Italia que clama por una revolución en su fútbol. La Azzurra volvió a ofrecer una versión plana, sin ideas ni planificación, incapaz de anotar ni un único tanto en 120 minutos ante un rival que sí supo jugar sus armas, tanto en Solna como en Milán.

A Italia le costó entrar en el encuentro. Jorginho, una de las principales apuestas de Giampiero Ventura, se hallaba muy tapado en la zona de creación. Así, las primeras acciones ofensivas locales consistían en balones largos desde las botas de Barzagli o Bonucci. Infructuosas, claro.

A falta de fútbol, el espectador debía conformarse con la polémica y las cuestionables decisiones de Mateu Lahoz. El colegiado español se comió un penalti de Augustinsson sobre Parolo y dos manos muy claras en área azzurra, de Darmian y Barzagli. Incluso amonestó al sueco Forsberg por reclamar esta última…

Ambos equipos seguían atascados pero poco a poco empezaban a pisar área. Claesson se encontró con Buffon en el primer palo, aunque serían los italianos los que empezarían a rozar el gol cerca del descanso. Candreva chutó alto con todo a favor y Andreas Granqvist sacaba dos casi bajo palos, para desesperación de Immobile y Parolo. Olsen evitó la diana de Florenzi justo antes del pitido de Mateu.

Tras el descanso, las ideas italianas volvieron a desaparecer. Con Suecia apostándolo todo al 0-0 y cazar alguna contra, los hombres de Ventura pisaban área con más corazón que cabeza. Así se sucedían las ocasiones erradas por Chiellini, Immobile o Florenzi, ninguna realmente peligrosa. El técnico italiano movía el banquillo buscando soluciones. Sin embargo, las entradas de El Shaarawy o Bernardeschi no suponían cambio alguno, y las últimas balas italianas consistían en balonazos al área sueca. Tantas y tantas veces, un plan efectivo para la tetracampeona mundial… pero no en esta ocasión. Y la tensión era palpable en el banquillo cuando el cuestionado Ventura pedía a De Rossi calentar con Insigne sin calentar siquiera…

Se consumaban la euforia sueca y el drama italiano. Los de Jan Andersson acudirán a Rusia con la moral por las nubes tras gestar una de las mayores sorpresas en la memoria reciente. Mientras, se avecina la tormenta en el Calcio, con la Azzurra ausente en un Mundial desde 1958. Y Gianluigi Buffon, que tuvo el gesto de la nohe aplaudiendo el himno de Suecia cuando la grada pitaba, no podrá batir el récord de Mundiales disputados. Nadie querría estar ahora mismo en la piel de Ventura y sus aún futbolistas…