Algunas de las favoritas de siempre, como Brasil, sellaron su pase para Rusia 2018 hace tiempo. Otras aspirantes, véase Bélgica, lo hicieron por la vía rápida. Incluso las hay que obtuvieron el billete sin brillo pero logrando récords: es el caso de Corea del Sur, primer país asiático que alcanza la decena de participaciones (novena consecutiva desde 1986). Y mientras, otros clásicos como Holanda e Italia se quedan por el camino. Estas son las 32 selecciones clasificadas para el Mundial de Rusia 2018:

Rusia: la primera en conseguirlo, allá por 2010, cuando su candidatura superó a su competencia en una decisión no exenta de polémica. Las esperanzas de la anfitriona están depositadas en el factor doméstico, ya que su trayectoria no invita al optimismo: no superan una fase de grupos de un torneo de selecciones desde la Eurocopa del 2008. Su plantilla es una combinación de veteranos (Akinfeev, Zhirkov, Berezutski…) y savia nueva (Kokorin, Golovin…).

Brasil: intratable en la clasificación de la CONMEBOL y ya totalmente recuperada del fracaso del último Mundial, la Canarinha de Tite es una de las grandes favoritas al título. Como casi siempre, dispone de un abrumador talento en todas las líneas, y esta vez carbura. Coutinho, Firmino, Willian o Gabriel Jesus se han sumado a Neymar en uno de los más devastadores ataques del planeta.

Irán: una de las mayores sorpresas. La primera asiática en obtener su pase, gracias en buena parte a la tremenda solidez defensiva exportada de la pizarra de Carlos Queiroz. Contó, además, con la puntería de uno de los máximos artilleros de las clasificatorias, Sardar Azmoun. Acuden sin ninguna presión y con la esperanza de competir dignamente.

México: gran dominadora en la CONCACAF, sin la más mínima competencia de la grisácea selección estadounidense. Mantiene a referentes como Guardado, Moreno o Chicharito Hernández, pero otros jóvenes muy interesantes empiezan a asomar la cabeza, como Hirving Lozano. La gran incógnita es descubrir qué ocurrirá con el gran capitán, Rafa Márquez.

Japón: vive un titubeante presente a pesar de la experiencia en el banquillo del balcánico Halilhodzic. A los Honda, Hasebe y Okazaki se les empiezan a notar los años, Kagawa no explotó se hubiera imaginado y el relevo parece no llegar a tiempo. En cualquier caso, acuden a su sexto Mundial consecutivo. La gran baza: sus tropas desplegadas por el fútbol europeo.

Bélgica: la primera en clasificarse de la zona UEFA. Aprovecharon su asequible grupo para volver a dar muestras de su inmenso potencial, el de una generación que debe pegar el estirón y competir con cualquiera. Sus figuras llegarán en plena madurez: Hazard, De Bruyne, Lukaku, Courtois, Alderweireld… Lo que no sea alcanzar las rondas finales dejará un sabor a cierto fracaso.

Corea del Sur: jugó con fuego hasta el final y se salvó entre un triste empate en Uzbekistán y un favor de Irán, pero ha sido el periodo más decepcionante que se les recuerda. Con razón, las sonrojantes derrotas ante China o Qatar han instalado el pesimismo entre sus aficionados. Solo Son Heung-Min sobresale por encima del colectivo.

Arabia Saudí: manejó los tiempos con maestría y superó a Japón en su encuentro definitivo, para desastre en Australia. Su mera presencia en Rusia ya es un éxito, así que también acudirán sin apenas presión. Pueden hacerlo, además, presumiendo del máximo goleador de la fase clasificatoria, Al-Sahlawi. La única mancha en su expediente, cierto bochorno protagonizado por sus jugadores el pasado mes de junio.

Alemania: un rodillo en su grupo desde el principio hasta el final. Pleno de victorias que les confirman, como siempre, entre el reducido número de favoritas. Si no consiguieron antes su pase fue por el buen hacer de su único perseguidor, Irlanda del Norte. Su conquista en la última Copa Confederaciones supuso un serio aviso: tienen munición para formar dos o tres onces de plenas garantías.

Inglaterra: la eterna cuestionada, que casi nunca responde cuando debe hacerlo. Pero su hueco ya lo tienen, sellado con un pírrico triunfo ante Eslovenia. Por el camino, algún doloroso resultado, como esa grisácea igualada en Escocia. Los británicos deberán encomendarse a sus nuevos valores, véase Rashford, Sterling o la pareja ofensiva del Tottenham, Dele Alli y Harry Kane.

España: la selección de Lopetegui está completando una transición dulcísima desde la etapa Del Bosque. La victoria sin debates sobre Albania (3-0) puso rúbrica a una convincente fase de clasificación, en la que dejó atrás a Italia. Con Isco como nuevo guía, con Silva a un nivel excepcional, con la duda de la delantera pero con más certezas que incógnitas, España llegará a Rusia 2018 en plena forma.

Nigeria: la mejor selección africana durante los encuentros clasificatorios, siendo la primera en obtener su billete en uno de los grupos más duros, junto a Camerún y la decepcionante Argelia. Como carta de presentación, la goleada a la vigente campeona continental. El eterno Obi Mikel lidera a una nueva generación forjada en la Premier League: Victor Moses, Iwobi, Ndidi, Iheanacho…

Costa Rica: la selección de los ticos llega a su quinta fase final tras empatar 1-1 en Honduras. Un gol en el tiempo añadido de Kendall Waston certificó el pase del equipo de Keylor Navas, Bryan Ruiz y Celso Borges. Costa Rica vive una época dorada, ha llegado a cuatro de las últimas cinco fases finales del Mundial y deja a Estados Unidos contra las cuerdas en el grupo de la CONCACAF.

Polonia: sólida fase clasificatoria de los polacos en un grupo bastante competitivo y que se traduce en vuelta a la escena mundialista desde 2006. Cuentan con futbolistas de vasta experiencia europea, como Krychowiak, Glik, Piszczek o Lewandowski, su gran estrella y máximo goleador de la historia de su país. Podrían complicar el día a casi cualquiera.

Egipto: uno de los regresos más destacados en Rusia 2018, pues los Faraones vuelven 28 años después. Liderados por Héctor Cúper, han dejado en el camino a una habitual de las últimas ediciones como Ghana. Su principal figura es Mohamed Salah, héroe nacional en el último y dramático duelo frente a Congo. Sus escuderos, otros jugadores Premier como Elneny, Sobhi o Hegazy.

Islandia: la fantástica selección nórdica que asombró en la pasada Eurocopa sigue haciendo historia con su primera clasificación para un Mundial. En un complicado grupo con Croacia, Ucrania y Turquía, los Sigurdsson, Gunnarsson y compañía volverán a llevar a la primera escena internacional a sus ruidosos, civilizados y ordenados seguidores, que conquistaron a media Europa con sus exhibiciones coreográficas en las sedes de la Eurocopa.

Serbia: la selección balcánica perdió su primera oportunidad ante Austria pero no perdonó la segunda con un sufrido triunfo ante Georgia. Un gol de Prijovic en el último cuarto de hora le valió al equipo dirigido por Slavoljub Muslin la segunda clasificación para una fase mundial en toda su historia. Por detrás quedaron Irlanda y Gales, eliminada sin Bale. La Serbia de Matic, Kolarov e Ivanovic no tiene grandes estrellas pero el bloque le permitió sobrevivir a uno de los grupos europeos de menor nivel.

Portugal: la vigente campeona de Europa transcurrió toda la fase de clasificación a remolque de Suiza pero en el encuentro definitivo entre ambas demostraron su superioridad. Cristiano sigue siendo el obvio referente aunque poco a poco van tomando galones sus prometedores jóvenes, con el excelso Bernardo Silva a la cabeza. El Mundial supondría la cima en la demoledora carrera del 7 luso.

Francia: favorita al título gracias al descomunal talento que atesoran en todas las líneas, aunque está por ver si Didier Deschamps encaja todas las piezas y les hace funcionar. Cuentan con una de las generaciones más brillantes que se recuerdan, liderada por Pogba o Griezmann y respaldada por la juventud de Mbappe, Lemar o Dembele. Aún así, no han brillado como otras en los últimos meses (sonrojante empate contra Luxemburgo).

Uruguay: la celeste se llevó un buen susto con el gol inicial de la desahuciada Bolivia, pero le dio la vuelta al marcador con solvencia para espantar el fantasma de la repesca, que era lo peor que podía pasarle. Uruguay, con récord de goles de Luis Suárez (doblete para compensar su sacrificio con la rodilla), vuelve a cumplir con su misión gracias a un carácter competitivo a prueba de bombas y la entrada de sangre nueva (sobre todo, Valverde y Betancourt) para comenzar el relevo.

Colombia: los de Pékerman no encontraron casi nunca en la fase de clasificación la brillantez que mostraron en Brasil 2014. Básicamente, la misma irregularidad que James. Ante Perú, en el partido decisivo, lo pasaron regular, a pesar del gol del ex del Madrid. Un error garrafal de Ospina, tocando un disparo de libre indirecto que no valdría si entrase de manera directa, puso en peligro incluso la repesca. Pero el fracaso de Chile y de Paraguay ayudaron a los cafeteros.

Argentina: el sufrimiento de la albiceleste fue tan grande como la dimensión de Leo Messi. Los 21 goles del 10 en la fase de clasificación fueron necesarios uno por uno para amarrar la clasificación para el Mundial, que llegó a peligrar por los horribles partidos ante Venezuela y Perú en casa. Al final, Argentina llega a Rusia 2018 subida a los lomos de Messi, principio, desarrollo y fin de su juego y su razón última de ser.

Panamá: la gran sorpresa en la zona CONCACAF. La Sele logró el pase para su primer Mundial con un gol de Román Torres a Costa Rica en el tramo final del choque (2-1) y llevó el delirio al país centroamericano. Panamá decretó un día de fiesta nacional para celebrarlo. No es para menos. Los jugadores y el técnico Bolillo Gómez ya son parte de la historia del país.

– Senegal: No lo tuvo nada fácil la tercera selección africana en lograr su pasaporte para Rusia 2018. Tuvo que ser repetido su duelo contra Sudáfrica que hace un año fue anulado por la FIFA por el tremendo escándalo arbitral que decidió el choque. En la reedición del duelo, Senegal se impuso por 0-2 y logró su segundo pase a una fase final mundialista. Sadio Mané crea los goles y Sakho los mete en una Senegal que sigue haciendo historia en el fútbol africano.

– Marruecos: Otro clásico africano que logró su pase para Rusia 2018. Los magrebíes superaron en el grupo a Costa de Marfil en el partido decisivo (2-0), ya que ambos se jugaban la plaza directa para el Mundial. Marruecos regresa a una fase final tras 20 años de ausencia, retomando el mejor momento de su historia con los Mundiales consecutivos del 94 y del 98. Liderados por Benatia en la defensa, con Saiss y Ziyech creando por el medio, con el emergente Achraf Hakimi en los laterales, los marroquíes vienen en línea ascendente.

– Túnez: El equipo de Nabil Maaloul sólo tiene un futbolista fuera del torneo local, y aún así ha conseguido superar la zona africana para meterse en su quinto Mundial. El empate sin goles en la última jornada ante Libia certificó el pase de Túnez para Rusia 2018. Las Águilas de Cartago son la selección 28 en el ránking FIFA, así que están donde tienen que estar.

– Suiza: un solitario gol de penalti de Ricardo Rodríguez en el choque de ida bastó para que los helvéticos superasen a la correosa Irlanda del Norte en la repesca europea. Los británicos la tuvieron en el último suspiro pero el propio lateral del Milan la sacó en la misma línea. Con dicho triunfo, Shaqiri, Xhaka, Schar y compañía se clasifican para su cuarto Mundial consecutivo. Un grupo no exento de cierto talento pero con una cuestionable competitividad.

Croacia: la más potente selección balcánica aplastó a Grecia en la ida de la repesca y la vuelta sobró. Equipo plagado de calidad y recursos en casi todas sus líneas, con sus principales figuras siendo referentes en algunos de los equipos más poderosos del continente: Modric, Rakitic, Perisic, Mandzukic, Subasic… Solo el milagro islandés impidió que se clasificaran antes, pero es un rival a evitar en la fase de grupos, especialmente si caen en el bombo 3.

Suecia: La gran sorpresa de la repesca europea al dejar fuera de Rusia 2018 a Italia con todo merecimiento. Con una versión un tanto rácana de equipo sólido y sin demasiada calidad, con la luz en el juego de Forsberg pero huérfanos del remate y el carisma de Ibrahimovic, nadie cuenta con Suecia para llegar muy lejos en el Mundial. Pero que se lo digan ahora a Italia…

Dinamarca: La selección de Age Hareide se impuso en la repesca a Irlanda por el camino más difícil, empatando en casa y goleando a domicilio (1-5). Eriksen fue decisivo en la repesca con un hat trick, pero también en toda la fase de clasificación, con un total de 11 goles. Con Schmeichel, Kjaer, Eriksen, Pione Sisto, Dolberg… Dinamarca puede dar un buen susto en la fase de grupos de Rusia 2018 a algún favorito.

Australia: Los Socceroos llevaron a Honduras a su guarida de 70.000 espectadores en Sidney y no perdonaron, con un 3-1 que sentenció la clasificación de los australianos para su quinta Copa del Mundo. Un hat trick del barbudo Jedinak metió a Cahill y su grupo de esforzados futbolistas en un nuevo Mundial, donde parece complicado que avancen mucho más allá de la primera ronda.

Perú: La última selección en clasificarse venció en la repesca a Nueva Zelanda, 2-0 en Lima. A pesar de no poder contar con el sancionado por dopaje Paolo Guerrero, el equipo de Gareca no dio opción a los oceánicos. Jefferson Farfán marcó el gol de la tranquilidad y rompió a llorar recordando a su amigo de la infancia, que casualmente también es el máximo goleador histórico de Perú. La selección andina regresa 36 años después a un Mundial.

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