Paolo Guerrero estaba al borde de un ataque de nervios. Ya superada la treintena, tenía la oportunidad de su vida, el sueño de su carrera como futbolista al alcance de la mano, y veía cómo se le desvanecía por culpa de una sanción por dopaje. Un positivo por un metabolito de la cocaína detectado en un control iba a apartar al capitán de Perú y su máximo goleador histórico del Mundial de Rusia 2018, el primero que la selección de la franja roja diagonal iba a disputar desde el de España en 1982. Pero su recurso ha funcionado, la FIFA ha reducido la sanción a seis meses, lo que le permite disputar el Mundial y cerrar su carrera con la cabeza tranquila y el orgullo en lo más alto. Un papel importante en la documentación de su recurso lo cumplieron tres momias de más de 600 años.

Guerrero y sus abogados quisieron demostrar que el metabolito de la coca que provocó ese positivo, que el futbolista achaca a una infusión, permanece en el organismo durante mucho tiempo. Muuuuucho tiempo, en el caso de las momias. Los letrados recurrieron a un arqueólogo para probar la pervivencia de la sustancia en el organismo, incluso en las situaciones más insospechadas. En 1999, fueron encontradas en los Andes tres momias que habrían vivido entre los años 1480 y 1532, y que fueron víctimas de un ritual de sacrificio de niños. Según el arqueólogo contratado por la defensa de Paolo Guerrero, en el cabello de una de las momias, una niña de 13 años, encontraron una cantidad importante de benzoilecgonina, la misma sustancia por la que dio positivo el delantero del Flamengo. Es decir, varios siglos después, el metabolito de la coca seguía localizable.

“Eso ayudó a componer los argumentos de la defensa. Por sí solo no sería decisivo, pero sumado a otras pruebas fue valioso”, aseguró Bichara Neto, abogado de Paolo Guerrero, contando todo el caso a la prensa brasileña. El delantero quiso probar así que consumió la sustancia hace tiempo y fuera de competición, imposible de determinar por lo tanto el momento del consumo. El sacrificio de tres niños para los dioses de los incas ayudó a defender su caso y Perú tendrá a su delantero estrella en el primer Mundial en décadas.