Cuando Jorge Sampaoli esté un poco menos alterado y pueda pensar con calma en el plan de Argentina para ganar el Mundial de Rusia 2018, quizás quiera tomar unos apuntes al natural del Barcelona de Ernesto Valverde. Los blaugrana gobiernan con solvencia La Liga atados a Leo Messi y a Ter Stegen. En cambio, la albiceleste sufrió lo indecible para clasificarse para el torneo estival. Sampaoli tiene a Messi, que se basta para darles cartel de favoritos, pero no tiene a Ter Stegen. Tiene a Sergio Romero, portero suplente, suplentísimo, en el Manchester United. El Chiquito, como lo conocen en su país, quiere cambiar eso.

Romero jugó los 90 minutos en la victoria de los red devils por 2-0 sobre el Derby County en la FA Cup. Era su sexto partido de la temporada, en la que solo ha sumado 528 minutos entre torneos coperos y Champions League. Aunque tuvo el honor de ser titular y alzar el trofeo de la UEFA Europa League la pasada campaña, el argentino está completamente tapado por el español David De Gea, asentado ya como un ídolo para la afición de Old Trafford.

Así las cosas, el meta sopesa si salir en el mercado de invierno para buscar una portería vacante en la que tener garantizada la titularidad y lograr que el seleccionador no se olvide de él. Hasta la fecha ha habido rumores que relacionan al Chiquito con equipos como la Sampdoria, en el que ya militó, o el Deportivo de La Coruña. Tampoco él cierra la puerta a un nostálgico regreso a Racing de Avellaneda.

En cualquier caso, no parece que la suplencia en Manchester vaya a perjudicar mucho a Sergio Romero. El fútbol argentino, que presume de figuras de primer nivel en casi todas las líneas del terreno de juego, no vive una época de guardametas de gran renombre. En las últimas citas internacionales compartieron convocatoria con él dos porteros de la liga mexicana: Nahuel Guzmán, de Tigres, y Agustín Marchesín, del América. El cancerbero llamado a ser el futuro de Argentina, Gerónimo Rulli, tampoco pasa por su momento más brillante en la Real Sociedad de San Sebastián de la liga española.

De modo que Romero, suplente para Mourinho, sigue teniendo todas las papeletas para ser el titular de Sampaoli. No es un Ter Stegen, pero sí fue el portero que condujo a su selección a la final del Mundial de Brasil 2014. A Messi le sirvió entonces. Tendrá que servirle de nuevo.

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