Lucas Hernández, el joven defensa central del Atlético de Madrid, va a tener que aprenderse unas estrofas, tal y como le recordó su compañero de equipo, Antoine Griezmann, ahora también compañero de selección nacional. “Bravo por tu primera convocatoria. Espero que sepas ya lo que vas a cantar”, le dijo a través de las redes sociales. Lucas podría haberse ahorrado tener que memorizar un himno si hubiese, tal y como parecía ser su deseo, vestido la camiseta de España. Por ahora la tentativa de la artista pop Marta Sánchez para dotar de letra al himno español no ha recibido el marchamo de la oficialidad, y los futbolistas que juegan para La Roja mantienen silencio cuando la cámara los enfoca antes de los partidos o, como mucho, musitan el “lo-lo-lo-lo”. Ahora tendrá que cantar con el debido ardor guerrero el archiconocido himno galo, La Marsellesa

En tiempos más románticos, el patriotismo era algo por lo que uno iba a la guerra. Hoy, quizás afortunadamente, el patriotismo es un sentimiento tan voluble como cualquier otro. En solo doce días, Hernández pasó de casi besar la bandera rojigualda del país en el que juega al fútbol, a imaginarse en un desfile por los Campos Elíseos de París, con un gallo bordado en la camiseta. 

3 de marzo de 2018: “Me siento español, España me lo ha dado todo y si me llaman yo voy”. 15 de marzo de 2018: “Es con gran orgullo como acojo mi convocatoria con la selección francesa hoy. Orgulloso de poder representar a mi país”. Alguien de 22 años de edad no debería de tener una memoria tan frágil como para contradecirse así. 

El seleccionador de Francia, Didier Deschamps, convocó el jueves al muchacho nacido en Marsella pero criado en España para jugar los últimos amistosos previos al Mundial de Rusia 2018. Lucas se ha consolidado este año como un marcador de gran nivel en el fortín defensivo de Simeone, colocándose en las agendas de los ojeadores de todo el mundo por encima de su hermano Théo, lateral izquierdo del Real Madrid. Su juventud y proyección aceleraron la carrera de las federaciones francesa y española por asegurarse su adhesión. De palabra, Lucas habló en rojo. Pero con los hechos, decidió azul. 

La acusación que pendía sobre él por quebrantar una orden de alejamiento de su pareja (con la que ahora va a tener un hijo), habría demorado el proceso de nacionalización española del jugador. A eso se habrían unido las supuestas garantías de Deschamps, ofreciéndole un puesto fijo para estar en la Copa del Mundo pese a que esta será su primera cita con la absoluta de les bleus

Un día después de tomar su decisión, España presentaba su convocatoria para los partidos de preparación que disputará frente a Alemania y Argentina. El seleccionador Julen Lopetegui le decía adiós tajantemente a Lucas Hernández: “Hablamos de hechos consumados y a Lucas le ha convocado Francia y está encantado. Le deseamos toda la suerte del mundo y que le vaya genial. Yo prefiero hablar de los jugadores seleccionables”.

El diario El País cita a un exempleado de FIFA, José Carlos Páez, que recuerda que el defensa había jugado con Francia el Europeo sub-19 de 2015: “Lucas se autoinhabilitó al jugar con Francia ese torneo. Además, tampoco podía cumplir con la excepción del artículo 8 al no contar con la doble nacionalidad en el momento en el que lo disputó”. Así que, supuestamente, tampoco había caso. 

Al final, Lucas Hernández hizo de seleccionador: seleccionó Francia y ahora tendrá que aprenderse La Marsellesa