Filipe Luis conoce el dolor. Así que cuando el portugués Eder pateó su pierna en lugar del balón porque no había visto al lateral brasileño venir desde atrás y jugarse el físico para evitar un gol intrascendente en una eliminatoria ya decidida, Filipe Luis ya notó que algo no iba bien. El peroné estaba roto y las pruebas confirmaron las lágrimas del futbolista sobre el propio campo. Pero no había mucho tiempo para empezar a pensar qué sería lo mejor, y el defensa del Atlético de Madrid tiene entre ceja y ceja el Mundial de Rusis 2018. Así que decide operarse para acelerar el proceso de recuperación. Filipe Luis tiene buenos motivos para hacerlo.

El ex del Deportivo de La Coruña y del Chelsea hizo la de Neymar: poco después de aterrizar en Madrid reservó hora en el quirófano para “una reducción y osteosíntesis con placa” del peroné de la pierna izquierda, según el informe médico. Filipe Luis ahora espera estar 8 semanas de baja y quizás reaparecer en los últimos estertores de la temporada del Atlético. En realidad, da igual: lo que quiere el lateral zurdo es estar en la lista definitiva de Tite para jugar con Brasil en Rusia 2018. Filipe, uno de los mejores del mundo en su puesto, se perdió los otros dos Mundiales en el 2010 y en el 2014.

Uno de ellos por lesión, también. Cuando Filipe Luis escalaba posiciones en la lista de mejores defensas de la liga española en el Deportivo de La Coruña, aprendiendo a defender con Miguel Ángel Lotina, se rompió tobillo y peroné al marcar un gol y caerle encima el portero del Athletic de Bilbao, Gorka Iraizoz. Filipe, que había logrado hacerse un hueco en la selección brasileña desde el modesto equipo gallego, veía rebajado su precio de traspaso al Atlético y también veía pasar de largo el Mundial de Sudáfrica. Luego, en el de Brasil, el seleccionador Luiz Felipe Scolari decidió que Filipe Luis no le valía, porque Marcelo es Marcelo y prefirió al veterano y bastante soso Maxwell para ser suplente.

Filipe Luis no quiere volver a ver un Mundial desde su casa. Por eso apuró para operarse e intentar soldar cuanto antes la fractura de su pierna. Mientras, aficionados del Atlético de Madrid se preguntan si era realmente necesario que Simeone alinease a los Filipe, Griezmann, y demás titularísimos en un partido en campo helado y con la eliminatoria más que decidida tras la ida. El Atlético goleó también en la vuelta al Lokomotiv y el precio que pagó fue la grave lesión de su estelar lateral izquierdo.

El entorno del Cholo, por su parte, replica con el argumento preferido del técnico argentino: la plantilla del Atleti no es tan amplia como la de, por ejemplo, Real Madrid y Barça, y eso obliga a esfuerzos extra. Eso ya le importa poco a Filipe Luis, que sólo tiene el Mundial de Rusia entre ceja y ceja.

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