Gracias se dice spasiva. La perspectiva Nevski es una de las avenidas más populares del mundo. Al presidente Vladimir Putin le gusta jugar al hockey sobre hielo. Esos algunos datos de Idioma y Cultura Rusa que bien podría incluir el manual del mismo título que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) elaboró para difundir entre directivos, técnicos, futbolistas y periodistas que participarán con la selección albiceleste en la Copa del Mundo 2018 que comienza el 14 de junio en Moscú. Pero en la federación alguien pensó que todo ese conocimiento podría destinarse a un propósito muy concreto. Quizás por eso incluyeron en el libro dos páginas bajo el epígrafe “Qué hacer para tener una oportunidad con una chica rusa

Con la misma sensibilidad de un ñandú y una idea sobre la igualdad de sexos propia del medievo, el manual establece que “las chicas rusas como cualquier otra chica ponen mucha atención si eres limpio, hueles bien y si vas bien vestido. La primera impresión es muy importante para ellas, pon atención a tu imagen”. Interpretando que las mujeres pueden responder a determinadas acciones con un reflejo propio del perro de Paulov (que era ruso, por cierto), el documento de la AFA ofrece consejos para cortejar. A saber: “las chicas rusas odian a los hombres aburridos”; “No hagas las preguntas típicas. Sé original”; o “No te preocupes, existen muchas mujeres bonitas en Rusia y no todas son buenas para ti. Sé selectivo”.  

Los plumillas que asistían al seminario en la Escuela de Capacitación de la AFA se quedaron asombrados por el contenido del material y aprovecharon para denunciarlo in situ y a través de las redes sociales. El periodista de Clarín Pablo Calvo, presente en el curso, explicaba así qué sucedió cuando los responsables cayeron en el error: “Tres personas entraron a la Sala de Reuniones de la AFA e interrumpieron la charla sobre Rusia que daba el profesor Eduardo Pennisi. Una se le acercó al estrado, murmuró que había un problema, el dirigente que lo había presentado se levantó y se fue, y las otras dos personas avisaron a los presentes: ‘Vamos a retirarles los cuadernos, después se los devolvemos'”.

El diario La Nación cuenta que cuando se le devolvió la publicación a los presentes, las páginas con el contenido machista habían sido ya arrancadas. También detalla que el contenido había sido copiado de un blog llamado Amor está en ruso. El profesor Pennisi, docente de ruso que fue quien aportó los contenidos, acudió a su perfil de Facebook para justificar lo sucedido: “Lo malo es que lamentablemente alguna persona malintencionada publicó un texto en internet sobre cómo relacionarse con mujeres en Rusia. Ese texto es falso, no lo publiqué yo ni la AFA y tampoco se dio en clase”.

Aunque es cierto que el material ofensivo no llegó a ser abordado en el aula, Clarín recogió en el propio seminario unas declaraciones del docente que contradicen sus excusas posteriores: “Sí. El material lo acerqué a la AFA yo. Mandé el texto hace como un mes, lo aprobaron y lo mandaron a imprimir. No me vine yo de mi casa con los cuadernitos”, habría dicho Pennisi. Disculpó también el machismo del contenido: “Eso se podría hacer tanto para una chica rusa como para un muchacho, para una argentina que vaya”. Y, para estropearlo todo aún más, abundó en los ridículos argumentos con acotaciones de su propio cuño: “Puedes llegar a intimar con una persona hablando por ejemplo de filosofía o de historia, ellos admiran mucho a las personas inteligentes. Vas a ser más seductor para una chica, en vez de cosas más mundanas, hablar de temas más profundos, sobre el alma humana. Y te haces muy amigo”. 

Desde la AFA han reaccionado este mismo miércoles con un comunicado sosteniendo que la selección de materiales la hizo el profesor y que “por un error involuntario, se incluyó un texto que jamás fue parte de la capacitación”. También expresan “nuestras más sinceras disculpas a quienes se vieron afectados por la publicación, la cual de ninguna manera refleja el pensamiento de la Asociación del Fútbol Argentino, ni el de su Presidente Claudio Tapia ni de ninguno de sus directivos”.

Tras semejante metedura de pata, las disculpas se agradecen, pero las excusas sonrojan más que los consejos de seducción del manual de la discordia.