Es habitual, al menos en el fútbol español, que los árbitros sean personas con algún tipo de educación superior y/o profesionales (empleados de banca, comerciales, profesores , psicólogos…). Al menos solían serlo, compaginando su tarea diaria con dirigir partidos de máximo nivel los fines de semana. La cosa ha cambiado porque los árbitros se han profesionalizado casi en toda Europa, obligados por el mayor número de partidos entre semana y (si dan el nivel) por los viajes continentales. Por eso y otros muchos motivos, que se dé un caso como el de Gabriel Victoria es casi imposible. El árbitro asistente panameño acudirá al Mundial de Rusia 2018 como su selección, haciendo historia como uno de los primeros jueces en participar en una Copa del Mundo, y todo siendo un modesto recogedor de basura municipal como principal sustento.

“Estoy muy contento y orgulloso. Sé que mis amigos, mi familia y quienes me conocen también lo están”, dijo a la prensa de su país Gabriel Victoria, después de que un reportaje televisivo del canal panameño Telemetro Reporta. A sus 45 años, lleva desde 1993 trabajado como basurero de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario de la capital Panamá. Con su sueldo de servidor público en el sufrido trabajo ayudó a criar a 3 hijos y ya es abuelo de dos nietos. El fútbol es su afición y llegó al arbitraje tras ser expulsado en un partido. Pero en el semiprofesional campeonato de Panamá, ser árbitro es poco más que un hobby, que le reporta a Gabriel Victoria apenas 100 dólares extra al mes. 

Todos los días me levanto a las 3 y dos horas después cumplo el recorrido en las calles corriendo detrás de los camiones recolectores hasta el mediodía. No hay nada de estrés. Por la tarde, ya me enfoco en los entrenamientos para estar en la mejor condición física”, contaba el árbitro internacional a la televisión panameña. entró en el circuito americano en el 2008 y en el 2015 participó en un Mundial sub20 en Nueva Zelanda. Ahora, Gabriel Victoria formará parte del equipo arbitral del panameño John Francis Pittí Hernández, para representar al país centroamericano con el mismo orgullo que la selección nacional, que hará historia debutando en una Copa del Mundo.

Tras conocerse la historia de Gabriel Victoria, muchas personas le hicieron llegar regalos en forma de equipamiento deportivo e incluso cheques de dinero. “Pienso retirarme el próximo año para estar más tiempo con mi familia. Es un honor para mí estar en este Mundial como árbitro, y voy contento a cumplir con el país y dejarlo en alto”, dijo el agradecido juez de línea, uno de los 63 convocados para el Mundial de  Rusia 2018, pocos con más ilusión que Gabriel Victoria.

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