Cada tatuaje cuenta una historia. A veces involuntariamente: un tribal en la rabadilla cuenta que viviste los años 90 intensamente y no tenías mucho criterio por aquel entonces. Otras, de forma consciente: una fecha, un nombre, un dibujo que recuerda algo o a alguien. Raheem Sterling, extremo del Manchester City y delantero de Inglaterra para el Mundial de Rusia 2018, se ha tatuado un rifle de asalto en su tibia derecha. Y, ante las críticas por su dudoso gusto y el mensaje que puede transmitir, el futbolista ha decidido contar la historia de su tinta. 

“Cuando tenía dos años de edad mi padre murió tiroteado. Me prometí a mí mismo que nunca jamás tocaría un arma de fuego. Disparo con mi pierna derecha, así que esto tiene un significado más profundo”, explicó el jugador de 23 años en una publicación de Instagram después de que una foto anterior en la que se veía su dibujo fuese mal recibida por alguna prensa

La pantorrilla de Sterling saltó a la portada de The Sun bajo el titular “Raheem se dispara en el pie”. En la información se le daba voz a una portavoz del colectivo Madres contra las Armas que calificaba el tatuaje de “totalmente inaceptable” y exigía, no se sabe muy bien con qué derecho, que “se lo borre con láser o lo cubra con otro diferente”. “Si se resiste, debería ser expulsado de la selección de Inglaterra, porque se supone que debe ser un modelo pero elige hacer las armas atractivas”, culminaba su diatriba. 

Ocurre que la situación no es nueva para el joven. Desde hace meses, Sterling se ha convertido en una diana habitual de los sensacionalistas tabloides británicos, que acostumbran a dedicarle portadas críticas por cualquier nimiedad. La situación ha llegado al punto de que otras voces han salido en defensa del futbolista, aludiendo a que hay un sesgo racista e incluso clasista en la persecución pública a la imagen del jugador. El delantero tuvo unos orígenes humildes en Kingston, Jamaica, desde donde emigró con su madre a Londres siendo apenas un niño y después del asesinato de su progenitor. 

A Raheem Sterling no lo van a expulsar de la selección por esto, pero él mismo reveló que su tatuaje del rifle aún no está terminado del todo. Así que las polémicas en la prensa amarilla aún pueden hacer correr más tinta. 

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